Tragedia en Cabo Verde: un micro se desplomó y dejó 25 muertos
En un trágico accidente en Cabo Verde, un micro que transportaba estudiantes se precipitó a un barranco, causando la muerte de al menos 25 personas. Las investigaciones apuntan a fallas en los frenos y al exceso de pasajeros como posibles causas del siniestro.

Un micro que llevaba a un grupo de estudiantes cayó a un precipicio de aproximadamente 30 metros en la isla de Fogo, Cabo Verde, resultando en la muerte de al menos 25 personas, la mayoría de ellos niños y adolescentes. El accidente ocurrió la noche del 5 de septiembre mientras el vehículo transitaba por una ruta de montaña que conecta las localidades de Chã das Caldeiras y Campanas de Cima.
El autobús, que transportaba a 39 pasajeros, excedía su capacidad oficial de 32 personas. La investigación inicial se está enfocando en varios factores que podrían haber contribuido al trágico suceso: fallas mecánicas en el sistema de frenos, el alto número de pasajeros, la inclinación de la pendiente y el estado de las curvas en la ruta. Testigos sugieren que puede haber habido un fallo repentino en los frenos mientras el micro descendía.
El vehículo fue parte de una excursión no organizada por instituciones educativas, sino gestionada de forma privada por el conductor del micro, quien también falleció en el accidente. Este aspecto ha generado críticas sobre la regulación de este tipo de salidas, ya que no contaban con la supervisión de entidades escolares oficiales.
Además de los 25 fallecidos, se reportan al menos 14 heridos, quienes fueron trasladados al Hospital Regional São Francisco de Assis. Las autoridades médicas han indicado que uno de los pacientes recibió el alta, mientras que otros tres, que sufrieron lesiones graves, fueron operados y se encuentran en estado estable. Entre los heridos se encuentra una mujer embarazada y su bebé, ambos rescatados en el lugar del accidente.
En respuesta a esta tragedia, el Gobierno de Cabo Verde ha declarado dos días de luto nacional y ha reforzado los equipos médicos en la región afectada, así como el apoyo psicológico para familiares y sobrevivientes. La situación ha movilizado a diversas entidades para brindar asistencia a los afectados y a las familias de las víctimas, en un momento de gran dolor y conmoción para la comunidad.
Los funerales de las víctimas están en plena organización, y las ceremonias de despedida reflejan el profundo impacto que esta tragedia ha generado en la sociedad caboverdiana. A medida que avanzan las investigaciones, las autoridades locales continúan trabajando para esclarecer las causas precisas del accidente y evitar que sucesos similares puedan repetirse en el futuro.