Tragedia en el Cabo Vírgenes: marinero fallece tras accidente a bordo
Un marinero perdió la vida en el buque Cabo Vírgenes tras un accidente con el portón del aparejo. Esta tragedia se suma a un incidente anterior ocurrido en el mismo barco.

El buque pesquero Cabo Vírgenes, que partió de Puerto Madryn el 4 de octubre con destino a la pesca de merluza común, fue escenario de un trágico accidente que resultó en la muerte de un marinero. El incidente ocurrió a aproximadamente 200 millas náuticas al noreste de Puerto Deseado, durante el transcurso de su tarea habitual.
El marinero, identificado como Alejandro Silva, sufrió una grave lesión cuando un portón del aparejo de pesca le causó un aprisionamiento. Inicialmente, el tripulante logró comunicarse y reportar su estado, pero su condición pronto se deterioró, lo que inquietó a sus compañeros. Ante la urgencia, se activó un protocolo de aeroevacuación debido a su pérdida de conciencia.
A pesar del pronto accionar de la Prefectura Naval Argentina y la intervención de un helicóptero de rescate, Silva fue declarado muerto antes de arribarse a la nave de rescate. Las maniobras de resucitación que incluyeron el uso de un desfibrilador externo automático (DEA) no lograron revertir su estado. Tras confirmarse el fallecimiento, la oficial auxiliar federal Romina Mariana Cerezo autorizó el regreso del buque a Puerto Madryn.
Este accidente no es un hecho aislado. Se añade a otro trágico suceso ocurrido el 23 de julio de 2026, cuando Eduardo Morales, un tripulante de 50 años, falleció tras caer al mar mientras trabajaba en el Cabo Vírgenes. Estos dos incidentes han generado una gran conmoción entre la comunidad pesquera de la región y han puesto de relieve las condiciones de seguridad en las embarcaciones.
La Secretaría de Trabajo de Chubut y otras autoridades competentes han comenzado a investigar las circunstancias que rodearon el accidente, buscando determinar si hubo fallas en las medidas de seguridad o en el cumplimiento de protocolos por parte de la tripulación.
El impacto de este trágico suceso en la comunidad pesquera de la Patagonia es significativo, ya que resalta las realidades y los peligros que enfrentan los trabajadores del mar. Asimismo, esto podría derivar en una revisión de normativas y protocolos para garantizar la seguridad laboral en este sector.
A medida que se desarrollan las investigaciones y se realizan los primeros testimonios, muchas inquietudes permanecen sobre la seguridad y el bienestar de quienes trabajan en la pesca, un pilar fundamental de la economía patagónica.