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Tragedia en el mar: murió un marinero en un buque pesquero cerca de Santa Cruz

Un marinero de 53 años perdió la vida en un accidente laboral a bordo del buque pesquero Cabo Vírgenes. Este es el segundo fallecimiento en la embarcación en menos de tres meses, lo que ha generado una conmoción en la comunidad pesquera.

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Tragedia en el mar: murió un marinero en un buque pesquero cerca de Santa Cruz

Un trágico accidente ocurrió en el buque pesquero Cabo Vírgenes, donde un marinero de 53 años, identificado como Alejandro Silva, falleció mientras laboraba en altamar. El hecho se produjo a unas 200 millas de Puerto Deseado, Santa Cruz, mientras la embarcación estaba en una misión de pesca tras haber zarpado de Puerto Madryn el 4 de octubre.

Silva quedó atrapado bajo un portón del aparejo de pesca de arrastre, por circunstancias aún en investigación. El capitán del barco, al percatarse de la gravedad de la situación, solicitó asistencia médica a la Prefectura Naval Argentina, que implementó un operativo de rescate aéreo con un helicóptero y un avión de apoyo. Aunque el marinero permanecía inicialmente consciente, su estado se deterioró drásticamente y, al llegar el helicóptero, ya no presentaba signos vitales.

La Prefectura intentó realizar maniobras de reanimación, sin embargo, no se logró restablecer su pulso, lo que llevó a suspender el operativo de evacuación. En consecuencia, el caso fue derivado a la Justicia Federal para su análisis.

Este trágico suceso se suma a otro incidente reciente en el mismo buque, donde otro marinero, Eduardo Morales, había fallecido el 23 de julio tras caer al agua. En esa ocasión, la comunidad pesquera local respondió de inmediato al accidente, activando un protocolo de emergencia, aunque los esfuerzos de rescate no lograron salvarlo.

La repetición de tragedias en el Cabo Vírgenes ha causado preocupación entre los trabajadores del sector pesquero, que cada año enfrentan riesgos inherentes a su actividad. La pesca es un pilar importante para la economía de ciudades como Puerto Madryn, donde la actividad se encuentra en constante vigilancia y sujeta a normativas de seguridad y salud laborales.

La deportación del Cabo Vírgenes está planificada para el 15 de octubre a las 4 de la mañana, momento en que la tripulación será interrogada por la Prefectura sobre las circunstancias del accidente. La familia de Silva, en medio de su dolor, espera respuestas sobre lo ocurrido, mientras se destaca la figura del marinero a través de tributos emocionales en redes sociales.

Este evento no solo impacta en el ámbito familiar y emocional, sino que también resalta la necesidad de revisar las condiciones laborales y de seguridad en la industria pesquera de la Patagonia, un sector donde el bienestar de los trabajadores es esencial para el desarrollo sostenido de la comunidad pesquera.

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