Tragedia en Fernández Oro: Hallan muerto a Gian, el niño que cayó al canal
El niño de tres años, Gian, fue encontrado sin vida tras caer al canal de riego en Fernández Oro. El cuerpo fue hallado a pocos metros del accidente, generando un profundo dolor en la comunidad.

La tragedia en Fernández Oro, localidad ubicada a orillas del río Limay en la provincia de Río Negro, ha marcado a la comunidad tras el hallazgo sin vida de Gian, un niño de tres años que había caído al canal de riego. La desaparición del pequeño ocurrió el pasado viernes, y tras un esfuerzo conjunto de varios organismos, su cuerpo fue encontrado el domingo, cerca de las 17:00, a solo 200 metros del lugar del accidente.
El incidente se produjo cuando el automóvil en el que viajaba Gian, junto a sus padres, se salió de control y terminó volcando en el canal. Inmediatamente, se inició un operativo de búsqueda que involucró a la Fiscalía, Prefectura, Policía de Río Negro, Defensa Civil y buzos especializados. Estos equipos trabajaron incesantemente durante casi 48 horas hasta encontrar al niño.
Los rastrillajes comenzaron en el kilómetro 1209 de la Ruta 22, donde ocurrió el accidente. Las condiciones del terreno y la vertiente del canal complicaron las tareas iniciales, pero los operativos fueron intensos desde el primer momento. A pesar del lanzamiento de drones, la búsqueda se centró en el fondo y las orillas del canal, lo que implica grandes desafíos en este tipo de accidentes, sobre todo por el comportamiento del agua en lugares de riego.
El trágico resultado ha conmovido a la comunidad de Fernández Oro, que ha expresado su dolor y repudiado la situación. Este caso resalta la necesidad de fomentar una mayor conciencia sobre la seguridad vial y las precauciones necesarias en la conducción, especialmente en áreas cercanas a cuerpos de agua, donde los accidentes pueden tener consecuencias devastadoras.
A medida que avanzan las investigaciones, la Fiscalía se encuentra en el lugar para determinar las circunstancias que llevaron al accidente. Se esperan declaraciones de los padres y otros testigos para esclarecer lo sucedido. Esta situación plantea un llamado a la reflexión sobre la seguridad en el hogar y la vida familiar, especialmente en aquellas comunidades que crecieron alrededor de zonas de riego.
El hallazgo de Gian no solo cierra una búsqueda angustiante para sus familiares y amigos, sino que también deja un vacío en la comunidad. Las autoridades instan a la población a estar alerta con respecto a los niños, su seguridad en vehículos y la precaución en espacios públicos, con la esperanza de que una tragedia similar no se repita en el futuro.