Trágico accidente de ala delta en Río de Janeiro deja dos muertos
Un accidente de ala delta en Río de Janeiro resultó en la muerte de dos personas, un turista argentino y su instructor. La víctima, oriunda de Santa Cruz, había llegado a Brasil un día antes del trágico suceso.

Un grave accidente de ala delta ocurrido en Río de Janeiro resultó en la muerte de un turista argentino de 26 años y su instructor el pasado lunes. La víctima fue identificada como Adrián Guillermo Arismendi, originario de Puerto Deseado, Santa Cruz. La tragedia tuvo lugar en la playa de São Conrado, en la zona sur de la ciudad, donde el ala delta que pilotaban chocó contra un muro durante la maniobra de aterrizaje.
Arismendi había llegado a Brasil un día antes del accidente, acompañado por un grupo de amigos. El vuelo se inició en la rampa de Pedra Bonita, famosa por ser un punto de despegue tradicional para los aficionados al vuelo libre. Según testigos, el ala delta realizó una curva a baja altura y, en un deslizamiento lateral, impactó contra la rampa, lo que provocó el accidente fatal.
El piloto del ala delta, Luiz Eduardo Rodrigues dos Santos, de 45 años, no sobrevivió al accidente, al igual que su pasajero. El Cuerpo de Bomberos de Río de Janeiro recibió la primera llamada de auxilio poco después de las 11:00 horas y, al llegar, encontró a los dos ocupantes en estado crítico. Ambos fueron trasladados a un hospital, pero fallecieron poco después de ingresar debido a la gravedad de sus heridas.
Bruno Menescal, vicepresidente del Clube São Conrado de Voo Livre, presenció el accidente y fue interrogado por la Policía Civil para esclarecer las circunstancias del hecho. Menescal informó que Rodrigues dos Santos tenía diez años de experiencia en el vuelo, aunque solo había obtenido su licencia de instructor recientemente, hace un año. Tras el incidente, se suspendieron los vuelos en la zona.
La Policía Civil se encuentra investigando el accidente y ha iniciado una pericia del equipo de vuelo, además de tomar declaraciones de testigos presenciales. Este trágico suceso no es un acontecimiento aislado; desde enero hasta noviembre de este año, se registraron 16 accidentes vinculados al vuelo libre en la misma ciudad, algunos de ellos mortales. En febrero, se reportó otro incidente que cobró la vida de una turista estadounidense y su instructor, lo que resalta la importancia de la seguridad en estas actividades.
Las autoridades buscan determinar las causas exactas de este acidente y reforzar las medidas de seguridad en el vuelo libre, un deporte que atrae a turistas en busca de aventuras en el escénico paisaje de Río de Janeiro, aunque conlleva sus riesgos inherentes. La comunidad de Puerto Deseado, donde Arismendi residía, está consternada por esta tragedia y se une al luto de sus familiares y amigos.