Transformó un vagón de subte abandonado en su hogar de fin de semana
Juan Iriarte compró un vagón de subte japonés abandonado y lo convirtió en su casa en Canning. Este proyecto, que surgió durante la pandemia, se realizó por un valor de $700.000.

Juan Iriarte, un hombre de 47 años, decidió darle un nuevo uso a un vagón de subte de la Línea B, que había estado en estado de abandono desde 2016 en un depósito de Pilar. La compra se concretó por un monto de $700.000 y la idea de transformar el vagón en un hogar surgió durante los meses de aislamiento por la pandemia. Con la intención de encontrar una solución económica y atractiva, Juan exploró diferentes opciones antes de concretar la adquisición del vagón, que había sido fabricado en Japón en 1957.
Antes de llevar el vagón a su nuevo lugar, ubicado en Canning, un área que se encuentra en constante expansión al sur del Gran Buenos Aires, Juan tuvo que realizar una serie de trabajos de restauración para cumplir con los requisitos del barrio privado. Esto incluyó pintura y mejoras en la estructura exterior para que el vagón pudiera ser aceptado por la administración del barrio. Durante este proceso, enfrentó desafíos en la elección del revestimiento, ya que la chapa del vagón presentaba problemas debido a la dilatación causada por cambios de temperatura, lo que lo llevó a optar por una pintura resistente y una membrana especial.
La restauración del vagón, que tiene una superficie total de 50 metros cuadrados, abarca 18 metros de longitud y 2,63 de ancho. Los trabajos de acondicionamiento llevaron unos tres meses en completarse. A pesar de que la estructura ya contaba con aberturas, Juan tuvo que conectar el suministro de agua y electricidad, además de dividir los espacios interiores.
El resultado es un hogar funcional que incluye tres dormitorios, un baño, cocina, living y comedor, logrando una capacidad de alojamiento para ocho personas a través de cuchetas y un sofá cama. Afuera, el nuevo hogar cuenta con un deck, parrilla y pileta, elevando su atractivo como lugar de fin de semana para disfrutar en familia.
Este proyecto es un claro ejemplo de creatividad y reutilización de materiales, enmarcado dentro de una tendencia más amplia que busca soluciones habitacionales alternativas y sostenibles. La transformación del vagón ha despertado la curiosidad y admiración de quienes rodean a Juan, quien admite que sus amigos piensan que su iniciativa es un poco arriesgada, pero expresa con satisfacción que está disfrutando plenamente de su nuevo espacio.