Traslado de Menocchio a Ezeiza por su vínculo con el narcotráfico
Luis 'El Gusano' Menocchio, conocido por su vida delictiva y su apodo, fue trasladado a un penal de Ezeiza por presuntamente operar una banda de narcotráfico desde la cárcel. El gobernador de Chubut alertó sobre los riesgos que representaba su conexión con otros delincuentes tanto dentro como fuera de la prisión.

Luis Menocchio, también apodado "El Hombre de las Mil Caras", fue trasladado esta semana desde el penal U6 de Rawson, Chubut, al complejo penitenciario de Ezeiza en Buenos Aires, luego de que las autoridades del gobierno provincial decidieran su reubicación. Este movimiento se produjo tras detectar que Menocchio había estado dirigiendo una organización de narcotráfico durante su encarcelamiento, con conexiones que se extendían a diferentes regiones del país.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, secundado por el ministro de Seguridad, Héctor Iturrioz, enfatizó que existía un riesgo significativo debido a las actividades que Menocchio estaba coordinando desde prisión, las cuales involucraban a familiares y cómplices que se habían trasladado a la provincia como apoyo logístico. Este contexto llevó a la solicitud de su traslado ante las autoridades nacionales, dado el potencial peligro que su presencia en Rawson generaba.
Nacido en Misiones, Menocchio llevó una vida acomodada durante su infancia, pero eso cambió a mediados de la década de 1990, cuando se mudó a Paraguay. Allí empezó a ganarse una reputación por sus actividades delictivas, que incluían estafas y robos, y desarrolló su capacidad para alterar su identidad, mediante cambios en su apariencia y el uso de múltiples documentos falsos.
El historial criminal de Menocchio es notable y está trágicamente marcado por homicidios. En 2004, fue acusado de asesinar a Eduardo Maciel y su pareja, Graciela Méndez, cuyas muertes fueronanudadas con una deuda que el empresario había mantenido con él. Los cuerpos fueron localizados en tambores sellados con cementos. Tras el crimen, huyó a Argentina, lo que indica una conducta evasiva que se ha mantenido a lo largo de su vida delictual.
En 2011, Menocchio fue implicado en otro caso, esta vez relacionado con la muerte del productor cinematográfico Claudio Javier Nozzi, cuyo cadáver apareció en un río. Aunque fue condenado en 2012 por ese homicidio, su situación legal fue compleja, ya que la defensa logró cuestionar las pruebas, provocando su liberación condicional. Sin embargo, regresó a la escena del crimen al ser reclutado, supuestamente, para perpetrar homicidios por encargo.
La justicia determinó que, en 2011, Menocchio planeó el asesinato de Miguel Roseo, un poderoso propietario de tierras en Chaco y Formosa, con la intención de apoderarse de su propiedad. En 2012, fue finalmente condenado a prisión perpetua por el homicidio de Nozzi, lo que subjace a su larga y criminal historia. Su traslado a Ezeiza podría implicar un nuevo capítulo en su vida delictiva, así como un cambio en su seguridad y control.