Traslado de presos en Mendoza tras un streaming desde la cárcel
Cuatro internos del Complejo Penitenciario N°2 San Felipe en Mendoza fueron trasladados a una unidad más segura después de ser filmados en un streaming. El incidente ha iniciado una investigación del Ministerio de Seguridad provincial sobre el ingreso de teléfonos al penal.

Cuatro reclusos del Complejo Penitenciario N°2 San Felipe, ubicado en Mendoza, fueron trasladados a un establecimiento con mayores medidas de seguridad después de participar en un streaming a través de un teléfono celular desde el interior de la cárcel. Esta situación se hizo pública cuando el influencer Valentino Melo compartió un segmento de la transmisión en vivo, donde los internos confirmaron su ubicación en el penal.
En respuesta a la difusión del streaming, el Servicio Penitenciario de Mendoza llevó a cabo una requisa sorpresiva en el Módulo 8B, donde estaban alojados los internos involucrados. Durante el operativo, se encontraron y se secuestraron cinco teléfonos celulares. Las autoridades penitenciarias ahora investigan cómo estos dispositivos lograron ingresar al penal, dado que el uso de celulares está prohibido desde diciembre de 2023, y buscan posibles complicidades de personas externas.
Cabe destacar que la tenencia de dispositivos electrónicos dentro de los recintos penitenciarios representa una falta grave que puede acarrear consecuencias sobre beneficios como salidas transitorias o libertad condicional. A partir de esta situación, los internos fueron trasladados al Complejo Penitenciario Almafuerte I, en Cacheuta, donde fueron ubicados en el Módulo de Alojamiento de Muy Alto Perfil (MAP), un sector que cuenta con un régimen más estricto.
El Complejo Almafuerte I, inaugurado en 2007, está diseñado para alojar a internos considerados de mayor peligrosidad, con un sistema de máxima seguridad, entre sus características destacan alojamiento individual y controles estrictos para minimizar riesgos de escapes o incidentes dentro del penal.
La ministra de Seguridad de Mendoza, Mercedes Rus, señaló que, a pesar de los controles constantes, se secuestran alrededor de 15 dispositivos electrónicos diariamente en las cárceles de la provincia. Durante la pandemia, el uso de celulares fue autorizado de manera excepcional, pero luego se implementaron medidas para retirar estos dispositivos del sistema penitenciario.
La investigación sobre cómo se introdujeron los teléfonos y las posibles responsabilidades asociadas a este caso continúa, lo que podría derivar en sanciones a los internos involucrados. Este incidente destaca las dificultades que enfrenta el sistema penitenciario en el control y la prevención de irregularidades dentro de las cárceles.