Tres amigos escalan el cerro Corona en Neuquén y descienden esquiando
Un grupo de tres amigos cumplió su sueño de alcanzar la cima del cerro Corona, en el norte de Neuquén, y realizar el descenso esquiando. Con una planificación cuidadosa y una larga jornada de ascenso, lograron disfrutar de una vista impresionante desde 2.992 metros de altura.

El cerro Corona, ubicado en el norte neuquino, fue el escenario de una hazaña alcanzada por tres amigos que decidieron enfrentar este imponente desafío. A las 14 horas, después de una lenta y exigente ascensión, Mario Calfulén, Brian Muñoz y Pepe Ledda llegaron a la cumbre de 2.992 metros. Allí se detuvieron para disfrutaron de un paisaje espectacular que incluía los pueblos cercanos como Huinganco y Andacollo, además de una vista 360° de los picos nevados andinos. A pesar de las difíciles condiciones climáticas iniciales, la recompensa llegó con un sol brillante que iluminó el entorno.
Los amigos comenzaron su travesía en la madrugada, adaptándose constantemente a las condiciones del terreno, que incluían nieve blanda e hielo. Utilizaron diferentes equipos para sortear los obstáculos y fueron realizados detenidos estratégicamente para asegurar su ascenso. A pesar de las temperaturas bajo cero, el espíritu de camaradería y la emoción del logro marcaron ese momento tan esperado por los tres.
Brian es originario de Andacollo, donde ha cultivado su pasión por la naturaleza y los deportes de montaña. En la actualidad vive en Manzano Amargo, un pequeño pueblo rodeado de montañas, donde se desempeña como fotógrafo y busca expandir sus habilidades como guía de pesca. Su interés por el snowboard comenzó hace cinco años, bajo la tutoría de Mario Calfulén, quien conoce extensivamente la zona.
Mario, apodado “Macu”, creció en Junín de los Andes y ha estado vinculado con la nieve desde sus años de soldado en el Ejército argentino, donde recibió instrucción en esquí. Actualmente radicado en Manzano Amargo, se dedica a la construcción y comparte su amor por la montaña a través de la Escuela de Esquí Alto Neuquén, donde forma a jóvenes de la región.
Por su parte, Pepe Ledda, el más joven del grupo, también comparte la inquietud por el esquí y la naturaleza, lo que les permitió forjar lazos de amistad en sus expediciones. Los tres comparten un profundo aprecio por las montañas de la Patagonia, y su espíritu aventurero los motivó a llevar a cabo este ambicioso desafío de escalar y descender el cerro Corona.
Este tipo de actividades no solo promueve el turismo de aventura en la región, sino que también resalta la importancia del patrimonio natural de la Patagonia. La experiencia vivida en el cerro Corona es un testimonio de la conexión de los lugareños con su entorno y su deseo de explorar y compartirlo con otros, mostrando el potencial de la montaña tanto para los habitantes locales como para los visitantes que buscan nuevas aventuras en el norte neuquino.