Tres hombres imputados por el crimen de Mario Andrés Forquera en Neuquén
La Justicia neuquina ha formulado cargos contra tres individuos implicados en el homicidio de Mario Andrés Forquera, cuyo cuerpo fue hallado en un campo tras haber estado desaparecido. Las acusaciones incluyen golpizas, amenazas y un ataque con armas blancas.

La Justicia de Neuquén ha imputado formalmente a tres hombres en relación con la muerte de Mario Andrés Forquera, quien fue encontrado sin vida en un campo cercano a Senillosa, tras haber estado desaparecido durante casi un mes. La fiscalía ha presentado cargos por homicidio doblemente agravado, alegando que la víctima sufrió un ataque violento que incluyó golpizas y heridas con armas blancas, tras una discusión accidentada.
Durante una audiencia judicial, la fiscal Guadalupe Inaudi, junto a su asistente letrada, identificaron a los imputados: Ricardo Javier Cuevas, Diego Andrés Zalazar y Daniel Ernesto Di Lena, quienes enfrentan la posibilidad de una larga prisión preventiva. El juez Luciano Hermosilla aprobó la solicitud de la fiscalía, resultando en que los acusados deberán permanecer detenidos por cuatro meses mientras se avanzan las investigaciones.
La fiscalía ha reconstruido los hechos, estableciendo que la confrontación sucedió entre el 4 y 5 de julio en un campo de 14 hectáreas en el Parque Industrial de Senillosa. Forquera había viajado desde Neuquén con la intención de reunirse con conocidos. La disputa aparentemente surgió por un taladro que Cuevas acusó a Forquera de haberle robado, lo que desembocó en una violenta agresión grupal.
De acuerdo a la acusación, Forquera fue golpeado, despojado de su ropa y su teléfono celular y amenazado con una escopeta, incluso colocándole el arma en la boca. Los agresores también lo hirieron con armas blancas en varias partes del cuerpo, incluidas las piernas y el abdomen. Con Forquera herido y vulnerado, los acusados lo habrían atado y dejado en un chiquero, donde su cuerpo fue encontrado posteriormente.
La búsqueda de Forquera se inició tras la denuncia de su familia, luego de que el hombre no regresara a su hogar en el barrio Pasaje Montañés. La investigación se centró en el campo donde frecuentemente se encontraba con sus conocidos. A pesar de las complicaciones climáticas en los primeros días de búsqueda, se encontraron prendas de vestir que pertenecían a la víctima, lo que ayudó a orientar la investigación hacia el hallazgo del cuerpo en el chiquero.
Este caso ha impactado profundamente en la comunidad de Senillosa y destaca la creciente preocupación por la violencia en entornos rurales. Las autoridades buscan acelerar el proceso judicial, mientras que el caso continúa generando atención mediática y social.
A medida que avanza la investigación, se espera que surjan más detalles sobre los antecedentes de los imputados y la relación que mantenían con la víctima. La comunidad aguarda respuestas que puedan aportar claridad a este violento suceso, esperando que la justicia actúe de manera contundente.