Turista se fracturó el tobillo en Bariloche y perdió juicio por accidente
Una mujer se fracturó el tobillo en un parque aéreo de Bariloche y su reclamo judicial fue desestimado tras determinarse que no siguió las instrucciones correctas. El caso expone la responsabilidad compartida en actividades de aventura.

Un día de diversión familiar en Bariloche culminó en un accidente que dejó a una turista con una fractura en el tobillo izquierdo, lo que la llevó a someterse a una cirugía y emprender un juicio por daños contra el parque aéreo del complejo Piedras Blancas. El incidente, que ocurrió en un tramo de alto riesgo del circuito de aventuras, puso de relieve no solo la importancia de los protocolos de seguridad en actividades de este tipo, sino también la responsabilidad que tienen los usuarios al seguir las instrucciones correspondientes.
Durante la actividad, la mujer participaba del nivel cuatro del circuito, utilizando el equipo de seguridad habitual: arnés, casco y guantes. Sin embargo, al finalizar el trayecto, se desplazó a gran velocidad y golpeó su tobillo contra una estructura metálica que no contaba con la protección adecuada, según alegó en su demanda. La turista argumentó que la falta de un resguardo apropiado, así como la ausencia de personal de asistencia en ese punto, contribuyeron a su lesión.
La participante buscaba atribuir la culpa al paracaidismo al argumentar que existía un incumplimiento del deber de seguridad por parte de la empresa, basado en las normativas de defensa del consumidor. En contraposición, el parque reconoció el accidente pero defendió que la mujer no siguió las instrucciones de uso del juego, utilizando el tramo de manera no permitida. Según la empresa, la forma correcta de cruzar dicho tramo era sentándose sobre un dispositivo plástico, evitando así el contacto con la estructura de hierro.
Para esclarecer los hechos, un ingeniero fue designado para evaluar las instalaciones y las circunstancias del accidente. Su informe fue crucial: demostró que si la huésped hubiera seguido correctamente las pautas y se hubiera sentado sobre el dispositivo, el impacto no habría sido posible, ya que sus pies estarían ubicados por encima de la base.
El análisis pericial, además de un informe interno del parque que documentaba el suceso en el mismo momento del accidente, debilitaron la posición de la demandante. Esto llevó a que el juzgado desestimara su reclamo, señalando que su comportamiento había contribuido significativamente al desenlace desafortunado.
Este caso resalta la importancia de la responsabilidad compartida en actividades que presentan un cierto grado de riesgo, y sugiere que, si bien los parques de aventura tienen un deber de seguridad, también es imperativo que los usuarios comprendan y sigan las instrucciones al pie de la letra para evitar consecuencias graves. La decisión judicial subraya, además, la necesidad de que las empresas mantengan estándares de seguridad y formación del personal para minimizar posibles incidentes en el futuro.