Un año de la desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder sin pistas claras
La desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder, ocurrida hace un año, continúa sin resolverse. La pareja, vista por última vez en 2022, dejó su camioneta empantanada en un área remota y no se encontraron pistas sobre su paradero.

El pasado 11 de octubre se cumplió un año de la desaparición de Juana Morales, de 69 años, y Pedro Kreder, de 79, quienes partieron desde Comodoro Rivadavia con destino a Camarones. La promesa de un fin de semana de descanso se tornó en un enigma, al no llegar a su destino ni dejar rastro alguno de su paradero. Según la investigación, la última vez que fueron vistos fue en la cámara de seguridad en Caleta Córdova, y sus teléfonos registraron actividad a las 9:53 de esa mañana, momento a partir del cual no se tuvieron más noticias.
Seis días después de su partida, el 17 de octubre, la Policía local encontró su camioneta Toyota Hilux empantanada en un camino secundario a 60 kilómetros al norte de Comodoro Rivadavia, cerca de la playa Visser. Cuando los efectivos accedieron al vehículo, observaron que estaba cerrado y no presentaba evidencias de un conflicto o actividad delictiva, lo que complicó aún más el caso. Dentro de la camioneta había dinero en efectivo, alimentos y equipos para acampe, mientras que los teléfonos de la pareja seguían desaparecidos.
La hipótesis principal en un inicio fue que Juana y Pedro, al quedar varados, habrían intentado buscar ayuda a pie. Sin embargo, esta teoría fue rechazada por sus familiares, quienes argumentan que tanto la pareja como su entorno eran experimentados en rutas patagónicas y no habrían tomado esa decisión sin contar con un plan claro para su seguridad.
A lo largo del año, las autoridades realizaron búsquedas intensivas, pero lamentablemente, no se hallaron indicios concretos sobre su destino, lo que ha llevado a incrementar la inquietud en la comunidad. La falta de pistas mantiene a la familia en un estado de angustia y desesperación.
Hasta la fecha, la policía ha ofrecido una recompensa de 10 millones de pesos para quien aporte información que conduzca a su paradero. Sin embargo, el tiempo pasa y el caso se convierte en uno de los más desconcertantes en la región. A medida que avanza el año, las posibilidades de hallar respuestas disminuyen, aunque la búsqueda sigue activa y las autoridades no cesan en su empeño por desentrañar este misterio. La inquietud persiste entre los habitantes de Comodoro Rivadavia, donde la desaparición de la pareja ha resonado profundamente.