Un ataque con cúter en Comodoro Rivadavia genera alarma en la comunidad
Una mujer fue víctima de un violento ataque con un cúter en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. Su familia reclama justicia y expresa temor por la libertad de la imputada tras el incidente, quien ha continuado amenazándolos.

El reciente ataque a Camila González con un cúter en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia ha generado un clima de preocupación en la comunidad. Mientras estaba acompañada por su pareja y su hija pequeña, fue asaltada por Marina Soledad Uribe, quien fue imputada por el hecho. González, que resultó con una lesión facial, ha expresado su temor de regresar al hospital debido al impacto emocional que le ha dejado la agresión.
La Fiscalía ha acusado a Uribe de lesiones leves en concurso real con amenazas, y aunque el juez impuso una restricción de acercamiento de 200 metros durante 90 días, la imputada recuperó su libertad tras la audiencia. Esto ha suscitado malestar en la familia de la víctima, especialmente en su madre, Carmen Nieto, quien ha denunciado que Uribe volvió a amenazar a la familia después de la audiencia, lo que ha incrementado su miedo e inquietud.
Nieto ha indicado que tras recibir mensajes atribuidos a la acusada, la familia se presentó nuevamente en una comisaría por las nuevas amenazas, las cuales incluían advertencias de que "esto fue un aviso". Además, la madre de González ha cuestionado el manejo del caso por parte de las autoridades, mencionando la falta de asistencia psicológica para su hija y la ausencia de un análisis efectivo de las cámaras de seguridad del hospital, factores que considera cruciales para esclarecer lo sucedido.
Relatando más sobre la situación, Nieto aclaró que no había conflictos previos entre su familia y Uribe, pues no existe ni parentesco ni rivalidades conocidas. La disputa parece haber surgido a raíz de la pareja de la imputada, lo que complica aún más la situación y aunque se han ofrecido testigos que podrían aportar información, hasta el momento no se conocen avances al respecto.
Estos hechos reflejan no solo una problemática de inseguridad en el ámbito de salud local, sino que también subrayan las deficiencias en la respuesta institucional ante situaciones violentas. La familia de la víctima aboga no solo por justicia, sino por un trato más humano y consideraciones adecuadas para la recuperación de González, quien enfrenta un profundo impacto psicológicamente.
La comunidad de Comodoro Rivadavia está atenta a la evolución de este caso, que resalta la urgencia de abordar la violencia de género y los sistemas de protección de las víctimas, así como la efectividad de los mecanismos judiciales en la protección de la ciudadanía.