Un ataque con misil deja al menos 13 muertos en un aeropuerto de Arabia Saudita
Un reciente ataque con misil en un aeropuerto de Arabia Saudita ha dejado como saldo al menos 13 muertos y más de 300 heridos. Reivindicado por los rebeldes hutíes, se trata de uno de los ataques más mortales en la región en los últimos años.

En un devastador ataque con misil el pasado sábado, el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, Arabia Saudita, fue blanco de un asalto que dejó un saldo trágico de al menos 13 muertos y más de 300 heridos. Este ataque fue reivindicado por los hutíes de Yemen y se considera el más letal en el reino desde que comenzó el actual conflicto con Irán en febrero de este año. El misil impactó en las terminales 3 y 4 del aeropuerto, generando caos y pánico en el lugar, tal como se puede observar en un video difundido por el Ministerio de Medios de Arabia Saudita, donde se capturó el momento del ataque y las reacciones desatadas entre los presentes.
Según informes, el general Turki al-Malki, portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudita, aseguró que se han interceptado varios misiles y drones lanzados por los hutíes entre el domingo y el lunes, evitando así mayores consecuencias fatales. Este ataque forma parte de una escalada de agresiones por parte de los hutíes, quienes han intensificado sus operaciones contra instalaciones sauditas, incluyendo aeropuertos y otras infraestructuras energéticas.
El conflicto entre Arabia Saudita y los hutíes se remonta a 2015, cuando Riyad comenzó a liderar una coalición internacional en apoyo del gobierno yemení reconocido internacionalmente. La situación se ha visto agravada por el apoyo de Irán a los hutíes, convirtiendo la lucha en una extensión de la rivalidad regional mucho más amplia. El reciente ataque coincide con una fase de agresión por parte de los hutíes, que han reclamado la ejecución de nuevas operaciones de gran escala contra el territorio saudí.
Las tensiones han ido en aumento, especialmente desde mediados de julio, cuando los hutíes acusaron a Arabia Saudita de bombardear el aeropuerto de Saná para evitar el aterrizaje de un avión con carga iraní. Esta dinámica ha motivado a Arabia Saudita a lanzar contraofensivas militares, propiciando un ciclo de ataques recíprocos que ha aumentado el número de víctimas en ambos bandos.
Con los ataques en aumento, se espera que Estados Unidos, quien ya ha mostrado preocupación por la situación, se involucre de manera más activa en el conflicto. La preocupación está centrada en el impacto que estos ataques pudieran tener no solo en la seguridad de la región del Golfo, sino también en el comercio marítimo que transita por áreas estratégicas como el estrecho de Bab el-Mandeb, crucial para el suministro de petróleo y comercio global. La Autoridad General de Aviación Civil saudita ha prolongado la suspensión de operaciones en el aeropuerto afectado hasta que se evalúe y garantice la seguridad de la terminal tras el ataque.
La escalada de ataques y contraataques entre los hutíes y Arabia Saudita muestra un conflicto que sigue profundizándose, con implicaciones que van más allá de la región, afectando la seguridad y estabilidad del Medio Oriente.