Un barrendero herido en Neuquén espera cirugía clave para su recuperación
Mario Prieto, el trabajador de Cliba que fue baleado en Neuquén durante un intento de robo, enfrenta una recuperación compleja tras complicaciones en su salud. Actualmente, se espera una cirugía en su columna que puede ser decisiva para mejorar la movilidad y sensibilidad de su pierna izquierda.

La situación de Mario Prieto, el barrendero baleado en Neuquén, sigue siendo crítica, ya que tras una reciente complicación en su salud, continúa internado en terapia intensiva. A sus 56 años, Prieto fue víctima de un intento de robo mientras se dirigía a su trabajo, lo que lo llevó a pasar por una cirugía extensa. Sin embargo, tras cierta mejoría inicial, una nueva complicación derivada de una lesión en el colon requirió una intervención adicional, complicando su evolución.
La intervención más reciente consistió en una colostomía, que permite desviar la eliminación de desechos mediante una bolsa. Este nuevo procedimiento obliga a Prieto a permanecer con la colostomía durante aproximadamente tres meses, y una vez que su condición se estabilice, será necesaria otra cirugía para reparar el colon. Los médicos están trabajando para manejar sus complicaciones, que incluyen fiebre y alteraciones en la presión, situaciones que generan peligros adicionales en su estado general.
Además de estos problemas abdominales, la atención médica también se concentra en el daño que causó el disparo en la columna vertebral de Prieto. Se informó que la bala afectó la quinta vértebra, lo que podría estar impidiendo la correcta sensibilidad en su pierna izquierda, que presenta mayores dificultades en comparación con su pierna derecha, que funciona con normalidad. Esto ha llevado a los médicos a considerar con urgencia una cirugía en la columna, con el objetivo de mejorar tanto la movilidad como la sensibilidad de su extremidad afectada.
La investigación por el intento de robo avanza, con la Policía y la fiscalía revisando cámaras de seguridad y testimonios que podrían dar con los responsables. El hecho ha generado gran preocupación en la comunidad local, que ha manifestado su apoyo a Prieto y su familia durante estos momentos difíciles. Su caso resalta los riesgos que enfrentan los trabajadores en la vía pública, especialmente en circunstancias de inseguridad, lo que realza la discusión sobre la protección de estos empleados y la seguridad en la ciudad.
A medida que transcurre el tiempo, la familia de Prieto continúa esperando ansiosamente noticias que puedan traer algo de esperanza en su recuperación. La cirugía en su columna es esperada no solo por los avances que podría significar en su salud, sino también como una posibilidad de volver a una vida más plena tras este violento incidente.