Un comerciante transformó un campo abandonado en un modelo productivo en Patagonia
Luis Zágari ha logrado convertir un campo abandonado en Guardia Mitre en un exitoso emprendimiento agrícola-ganadero tras tres décadas de trabajo. Hoy, produce carne y cultivos en 2,000 hectáreas, 1,300 de ellas bajo riego.

En la Patagonia, específicamente en Guardia Mitre, Luis Zágari ha transformado un campo abandonado en un próspero negocio agrícola-ganadero. Hace 30 años, cuando adquirió el terreno, el paisaje era desolador, con solo una tranquera y sin mantenimiento. Hoy, Zágari trabaja sobre 2,000 hectáreas, de las cuales 1,300 están niveladas y equipadas con riego. Este cambio ha permitido el cultivo de alfalfa, maíz, cebada, centeno y cebolla, al mismo tiempo que desarrolla un sistema íntegro que abarca la cría, recría y terminación de ganado.
La historia de Zágari comienza cuando, a pesar de no provenir de un entorno rural, siempre mostró interés por la producción agropecuaria. Su padre, un comerciante, accedió a invertir en tierras bajo la condición de que se asegurara un suministro de agua. Así, mientras hacía repartos en la zona, Zágari encontró la oportunidad de adquirir este campo que había quedado en el olvido.
Una de las primeras tareas fue recuperar las instalaciones de riego que habían pertenecido a los antiguos propietarios, quienes habían realizado inversiones que resultaron insuficientes debido a problemas con el caudal del río y daños en las bombas.
Tras asumir el reto, Zágari comenzó su proyecto agrícola desde cero, enfrentándose a múltiples desafíos para establecer una producción sostenible. Su modelo actual incluye la cría de ganado en campos secos, donde mantiene un alto porcentaje de preñez en sus vaquillonas y vacas. Este sistema le ha permitido alcanzar tasas de preñez del 90% en las vaquillonas y entre un 93% y un 94% en las vacas, mostrando así la efectividad de su estrategia genética, que busca reducir el peso al nacer para mejorar la eficiencia de su ganado.
El esfuerzo de Zágari no solo revitaliza la economía local, sino que también pone de relieve el potencial agrícola de la región de Guardia Mitre, que, con su terreno fértil y disposición de riego, puede posicionarse como una zona productiva clave dentro del contexto patagónico. La experiencia de Zágari es una clara muestra de cómo la dedicación y el trabajo arduo pueden resurgir tierras que una vez fueron consideradas improductivas.