Un criancero de Laguna Blanca realizó 7 km a pie por la nieve para cuidar a sus animales
Un criancero de 61 años en Laguna Blanca, Neuquén, pasó por una dura experiencia al caminar 7 kilómetros entre la nieve tras enfermarse. Luego de recibir atención médica, su retorno se vio dificultado por las nevadas, lo que terminó en la coordinación de un operativo de rescate.

Ángel Quilaqueo, un criancero de 61 años que vive solo en Laguna Blanca, Neuquén, enfrentó una ardua situación tras sufrir una descompensación por enfermedad. El pasado 9 de agosto, decidió caminar 7 kilómetros entre la nieve hasta el destacamento de Parques Nacionales para ser trasladado al hospital de Zapala, donde permaneció en observación.
Una vez que recibió el alta médica, Quilaqueo intentó regresar a su lugar de trabajo, pero las nevadas intensas habían cubierto el camino con hasta 1,5 metros de nieve, aislando la región. Al no contar con familiares cercanos, el criancero priorizaba el cuidado de sus animales y buscó la forma de regresar a su puesto lo antes posible.
Frente a la dificultad, la Intendencia del Parque Nacional Laguna Blanca organizó un operativo de rescate junto a diversas instituciones locales en Zapala. Don Ángel fue alojado durante tres días en instalaciones del Ejército Argentino, donde recibió alimentos y atención mientras se planificaba la mejor forma de llegar a su ubicación.
El primer intento para llegar a su hogar ocurrió el lunes, pero el avance del personal de Parques Nacionales se vio frustrado tras cuatro horas de trabajo al no lograr despejar el camino. Finalmente, el jueves se llevó a cabo un segundo operativo, que aprovechó una mejora temporal en las condiciones climáticas y fue liderado por el guardaparques Fernando Zanona.
Este nuevo intento, que involucró a un grupo de cinco personas, fue preciso y exigente, con tramos donde la nieve superaba el metro y medio. La camioneta utilizada quedó atascada, obligando al equipo a completar el trayecto final en un tractor al que se le realizaban tareas de palado simultáneamente. Zanona relató las dificultades del trabajo, ya que al no contar con cabina, estaba expuesto al frío extremo.
Durante el operativo no solo se buscó garantizar el regreso de Quilaqueo, sino también llevar víveres y asistencia. Sin embargo, el forraje para sus animales no pudo transportarse debido al estado del camino. A pesar de todo, después de esta ardua jornada de aproximadamente cinco horas, don Ángel logró volver a reunirse con sus animales, lo que fue su principal preocupación durante toda la situación. Desde el Parque Nacional Laguna Blanca se destacó la importancia del trabajo comunitario y el compromiso con los pobladores.
Este episodio resalta los desafíos que enfrentan los crianceros en regiones remotas de la Patagonia, especialmente durante el invierno, cuando las condiciones climáticas pueden poner en riesgo tanto la vida humana como la de los animales que dependen de su cuidado.