Un criancero de Picún Leufú recupera a sus chivas gracias a un dron
Pascual Railaf, un criancero de 82 años, pudo localizar y recuperar a sus 60 chivas perdidas cerca de Picún Leufú, con la ayuda de un dron. La comunidad se unió para apoyarlo tras su angustiante situación, brindándole además una yegua para facilitar sus tareas.

Pascual Railaf, un criancero de 82 años que vive a unos 40 kilómetros de la Ruta 17, cerca de Picún Leufú, sufrió la pérdida de sus 60 chivas, lo que le generó una profunda angustia. Después de varios días sin noticias de sus animales, sus desesperadas súplicas llegaron a la comunidad local, donde generó un fuerte impacto emocional. Los animales son para Pascual no solo su medio de vida, sino también su compañía, ya que vive de manera aislada, sin electricidad ni familiares cercanos.
El caso de Pascual tuvo repercusión cuando un medio local cubrió su desolación. En la entrevista, el hombre se lamentaba por sus chivas, mencionando a cada una de ellas por nombre, lo que reflejaba el profundo vínculo que tenía con sus animales. Juan Villanova, un vecino solidario, decidió actuar y utilizar un dron para buscar a las chivas extraviadas. En su primer vuelo, pudo localizarlas a 18 kilómetros de su puesto, lo que fue un alivio para Pascual.
Una vez que Juan mostró las imágenes al criancero, éste las reconoció inmediatamente y expresó su felicidad entre lágrimas. Desde que se supo del suceso, no hubo indicios de que la desaparición de las chivas hubiese sido causada por un robo, sino más bien que se habían escapado en busca de pasto.
Los esfuerzos de la comunidad fueron fundamentales en este proceso de localización. Personal policial y miembros de la Brigada Rural colaboraron en la recuperación de los animales y en su posterior traslado de regreso al criancero. Este acto de solidaridad fue igualmente significativo en un contexto donde, como señaló Juan, Pascual carecía de recursos y apoyos.
No solo logró recuperar a sus chivas, sino que también recibió una nueva yegua como regalo de una vecina, lo que facilitará su movilidad y le permitirá cuidar mejor de su rebaño en el futuro. Esta situación evidencia cómo, incluso en comunidades pequeñas y aisladas, la solidaridad y el apoyo mutuo pueden marcar una diferencia crucial.
La historia de Pascual es un recordatorio del valor de la comunidad y la importancia de estar atentos a las necesidades de quienes habitan en zonas rurales. Su recuperación no solo representa el retorno de sus chivas, sino también una renovada esperanza y la muestra de que siempre hay personas dispuestas a ayudar en tiempos difíciles.