Un hallazgo histórico sobre la migración de una ballena fin en el Atlántico
Un equipo de investigadores realizó un seguimiento de una ballena fin que recorrió más de 3 mil kilómetros desde Chile hasta el Mar Argentino, desafiando las teorías existentes sobre su migración. Este hallazgo, documentado en la revista Scientific Reports, sugiere un nuevo patrón de comportamiento en estos cetáceos, evidenciando su interacción con áreas marinas protegidas en la región.

En enero de 2024, un grupo de científicos instaló un transmisor satelital en una ballena fin en Chañaral de Aceituno, en el norte de Chile. Este cetáceo se mantuvo en el océano Pacífico hasta agosto, momento en que comenzó una migración sorprendentemente directa hacia el sur, cruzando el Cabo de Hornos. En un tiempo récord de solo 18 días, la ballena nadó más de 3 mil kilómetros hasta llegar al área marina protegida Namuncurá-Banco Burdwood, donde pasó un mes y medio alimentándose adecuadamente.
El trayecto de la ballena, que fue documentado en la revista Scientific Reports, ha resultado de gran interés ya que pone en duda los modelos migratorios establecidos para estas especies. Se había supuesto hasta ahora que las grandes ballenas migraban hacia aguas más cálidas para reproducirse en invierno y volvían a zonas más ricas en nutrientes durante el verano. Sin embargo, el comportamiento observado en esta ballena fin sugiere una migración estacionalmente invertida, lo que representa un descubrimiento importante en el estudio de los cetáceos.
Natalia Dellabianca, investigadora del CADIC-CONICET en Tierra del Fuego y co-autora del estudio, menciona que el Banco Burdwood, una zona frecuentemente desconocida por el público general, puede proporcionar los recursos alimentarios precisos que atraen a estos gigantes del mar. Según su análisis, cardúmenes de sardinas fueguinas y crustáceos son básicamente los alimentos que buscan las ballenas en el Atlántico sur.
La pérdida de señal del transmisor en octubre y su reactivación en diciembre en el mismo lugar donde se colocó, añade una dimensión intrigante al estudio, planteando interrogantes sobre el comportamiento migratorio de otros ejemplares. La investigadora expone que este hallazgo podría abrir la puerta a nuevas estrategias migratorias no documentadas previamente.
Este descubrimiento refuerza la importancia de las áreas marinas protegidas como el AMP Namuncurá-Banco Burdwood, no solo para el bienestar de las ballenas fin, sino también para entender la biodiversidad del Atlántico sur. La investigación toma importancia en un contexto donde la conservación y el estudio de especies marinas se vuelven cruciales frente a los cambios ambientales y la explotación de recursos en el océano.
En conclusión, los nuevos datos obtenidos desafían las nociones vigentes sobre la migración de las ballenas fin, sugiriendo una mayor complejidad y diversidad en su comportamiento que los científicos deben seguir investigando.