Un influencer y su pareja filmen montando una tortuga marina en Omán
Un influencer ucraniano y su novia fueron denunciados tras publicar un video donde montaban una tortuga marina en una playa de Omán. El hecho ha generado un fuerte repudio internacional y ha llevado a la Autoridad Ambiental del país a iniciar acciones legales.

Un reciente escándalo ha estallado en torno a un influencer ucraniano, Vadym Oleynik, y su pareja, quienes fueron grabados montando una tortuga marina en la costa de Omán. El video, que fue rápidamente eliminado de sus redes sociales, muestra a la pareja sentada sobre el caparazón de un ejemplar adulto en una playa reconocida por ser un importante santuario de anidación de tortugas verdes. Las imágenes también muestran la manipulación indebida de una cría recién nacida ante las cámaras.
El hecho, ocurrido en Ras al Hadd, una localidad costera de gran relevancia ambiental, desató un masivo repudio en las redes sociales y provocó una reacción inmediata de diversas organizaciones proteccionistas. Entre ellas, la agrupación United For Animals, que calificó las acciones de Oleynik y Kravchenko como “un agravio intolerable hacia la biodiversidad” y una demostración de falta de respeto por la vida animal.
La Autoridad Ambiental de Omán anunció que ha iniciado acciones legales contra el influencer, quien intentó disculparse públicamente reconociendo que no estaba al tanto de las regulaciones sobre la protección de las tortugas marinas. A pesar de su reconocimiento de error, el escándalo ha causado un daño significativo a su reputación y ha generado un debate más amplio sobre el comportamiento de figuras públicas en relación con la conservación ambiental.
Proyectos de conservación, como Biologicamente de Italia, también han emitido su rechazo ante las acciones del influencer, enfatizando que un verdadero compromiso con la conservación no permitiría tal comportamiento. La organización destacó que el maltrato y la explotación de la fauna silvestre por parte de quienes deben ser modelos a seguir es absolutamente inaceptable y un claro reflejo de una falta de comprensión sobre la importancia de la vida en el planeta.
Este tipo de incidentes pone de relieve la necesidad urgente de educar a quienes tienen visibilidad en redes sociales sobre la responsabilidad que conlleva su influencia. Además, resalta el papel que las leyes y organizaciones de conservación deben jugar para garantizar la protección de especies en peligro como las tortugas marinas.
Ante la gravedad del acto y el repudio nacional e internacional que ha suscitado, se espera que la comunidad de conservación y las autoridades del Sultanato de Omán tomen medidas más severas para prevenir futuros abusos contra la fauna local. La discusión sobre el respeto a la vida silvestre y la responsabilidad de quienes gozan de influencia en nuevas plataformas digitales cobra actualidad a partir de este incidente.