Un joven imputado por disparos en el barrio 270 Viviendas de Bariloche
Agustín Roa, un joven de Bariloche, fue imputado por el uso de armas de fuego tras un violento enfrentamiento en el barrio 270 Viviendas. El incidente, que dejó a una mujer herida, desató preocupación entre los vecinos de la zona.

El martes por la mañana, el barrio 270 Viviendas de San Carlos de Bariloche fue escenario de un tiroteo que involucró a dos familias, generando alarma entre los residentes de la zona. Las autoridades recibieron múltiples llamados al 911 en respuesta a disparos ocurridos entre las 7.30 y 8.20 horas. Al llegar al lugar, los efectivos encontraron a Agustín Roa, un joven que llevaba un arma de fuego de fabricación casera, conocido como "tumbera", así como varios cartuchos en el área.
Roa fue arrestado y este miércoles se presentó en la fiscalía para ser imputado por portación ilegal de armas y por abuso de armas de fuego. Según el fiscal Facundo D'Apice, el enfrentamiento surge de tensiones previas entre Roa y la otra familia involucrada, que llevó al joven a lanzar piedras a su casa antes de buscar el arma y disparar contra el domicilio. Uno de los disparos hirió a una mujer, quien, afortunadamente, se encuentra fuera de peligro y no ha presentado denuncias
La fiscalía está llevando a cabo una investigación exhaustiva, habiendo solicitado también la prisión preventiva de Roa. En un allanamiento a su vivienda, no se hallaron más armas, y tampoco se encontraron casquillos en la vía pública, lo que pone en discusión la dinámica de disparos en el lugar. La defensa del joven, representada por el defensor oficial Nelson Vigueras, argumenta que Roa podría haber actuado en legítima defensa ante una agresión de la familia rival y que su conducta se relaciona con su estado de salud mental, que incluye tratamiento psiquiátrico por adicciones.
El defensor también informó sobre el agravio sufrido por la madre de Roa durante el enfrentamiento, quien necesitó atención médica por heridas en la cabeza. Esta serie de eventos ha generado una sensación de inseguridad en el vecindario, que ya estaba lidiando con tensiones y conflictos locales.
Los vecinos del barrio 270 Viviendas se encuentran preocupados por la creciente violencia en su área, lo que plantea la necesidad de un abordaje integral que contemple tanto la situación de salud mental de los individuos involucrados como las relaciones interpersonales que pueden culminar en actos de este tipo. La fiscalía continúa investigando los hechos mientras el proceso judicial abarca tanto el caso de Roa como el contexto más amplio de violencia doméstica y vecinal en la región.