Un joven murió tras ser prendido fuego por su pareja en San Luis
Lautaro Rodrigo Britos, de 22 años, murió tras una agresión en San Luis, donde su pareja lo prendió fuego durante una discusión. La investigación pasó a ser por homicidio agravado.

Lautaro Rodrigo Britos, un joven de 22 años, falleció después de estar casi una semana en estado crítico, tras ser víctima de un brutal ataque en San Luis. Durante una discusión con su pareja, Luna Agüero Regalado, él fue rociado con nafta y posteriormente prendido fuego. El ataque, que ocurrió en su vivienda en el barrio La Ribera, generó graves quemaduras que afectaron gran parte de su cuerpo y lesiones en sus vías respiratorias.
A pesar de ser trasladado al Policlínico Regional de San Luis, donde recibió atención intensiva, Britos no pudo recuperarse. Su cuadro médico fue deteriorándose, hasta que una neumonía complicó su situación, lo que finalmente llevó a su deceso. Su muerte transformó la naturaleza del caso, que ahora se investiga bajo la figura de homicidio agravado, lo que implica un cambio significativo en la causa judicial.
La persecución penal gira en torno a esclarecer cómo sucedió el ataque. De acuerdo con las investigaciones iniciales, se presume que durante una discusión, Agüero Regalado decidió rociar a Britos con combustible. El siniestro, que también dañó el interior de la casa, se intensificó al tomar fuego un colchón. El joven, envuelto en llamas, logró escapar y recibió asistencia de vecinos hasta que llegaron los servicios de emergencia.
La principal sospechosa del crimen, Luna Agüero Regalado, fue detenida la misma noche del ataque y permanece bajo custodia. La fiscal del caso, Gisela Milstein, ha solicitado su prisión preventiva, mientras que su defensa contempla solicitar arresto domiciliario, argumentando su situación como madre de un hijo lactante. La Justicia continúa trabajando para determinar si actuó sola o si hubo participación de otros individuos en el crimen.
Britos, padre de dos hijos y estudiante en la Escuela Primaria de Adultos N.º 10, conmocionó a su entorno familiar y a la comunidad educativa local tras este trágico suceso. La comunidad ha estado acompañando el caso, reflexionando sobre la gravedad de la violencia de género y sus consecuencias.
La investigación se proseguirá con nuevas pericias y una evaluación psiquiátrica de la acusada, para aportar claridad sobre los acontecimientos que llevaron a esta tragedia, mientras la sociedad pide justicia en medio del dolor.