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Un lago artificial en EE.UU. se convierte en refugio de fauna silvestre

Un proyecto de cría de peces en Alabama evolucionó hacia un refugio natural para diversas especies. El lago artificial, diseñado por Stephen Russell, atrajo fauna silvestre, alterando el ecosistema original de la propiedad.

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Un lago artificial en EE.UU. se convierte en refugio de fauna silvestre

Stephen Russell, un aficionado a la pesca y creador del canal de YouTube BamaBass, inició en 2021 la construcción de un lago artificial en su propiedad de Alabama, EE. UU. El objetivo del proyecto era criar lubinas tigre en un estanque de más de dos hectáreas, para lo cual utilizó un gran despliegue de recursos, incluidos 850 camiones de arcilla para formar la cuenca y evitar filtraciones.

El diseño del estanque incluyó diversas estructuras como muelles, islas y componentes subacuáticos que facilitaran la alimentación y refugio de los peces. Además, Russell implementó sistemas de aireación y cámaras subacuáticas para monitorear la calidad del agua y el comportamiento de las especies, asegurando un ambiente propicio para la reproducción de las lubinas.

Sin embargo, lo que comenzó como un proyecto de cría de peces se transformó radicalmente a lo largo de 1.000 días. La presencia constante de agua y alimentos no solo benefició a las lubinas y otras especies introducidas, como tilapias y truchas, sino que también atrajo fauna silvestre que no estaba prevista en el plan original.

Las cámaras instaladas por Russell mostraron un ecosistema en evolución, con la llegada de ciervos, mapaches, búhos y águilas calvas. Estas aves comenzaron a frecuentar el estanque, identificando en él una fuente de alimento, lo que llevó a Russell a construir una torre de observación para facilitar su anidación。

La interacción con estos animales salvajes ofreció al antiguo campo agrícola un nuevo propósito como refugio de fauna. La zona, ahora llamada Crimson Oak Pond, ha pasado a ser un entorno donde diversas especies conviven y se alimentan, alterando el uso inicial que se pretendía dar al sitio.

Russell observa con satisfacción cómo el lago ha evolucionado hacia un espacio donde no solo prosperan los peces, sino también una amplia variedad de animales salvajes que disfrutan de este nuevo hábitat acuático. El cambio en el ecosistema demuestra que la naturaleza puede adaptarse sorprendentemente ante nuevas condiciones creadas por el ser humano.

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