Un mexicano de 44 años entre las víctimas de un tiroteo en Seattle
Carlos Israel Sánchez Villalba, de origen mexicano, fue una de las tres víctimas mortales de un tiroteo en Seattle, ocurrido durante un festival gastronómico. Este ataque dejó además cuatro heridos y un tercer sospechoso todavía prófugo.

El 26 de julio, Seattle fue escenario de un trágico tiroteo que dejó tres muertos y cuatro heridos en el Seattle Center, conocido por ser un centro turístico y cultural. Entre las víctimas fatales se encontraba Carlos Israel Sánchez Villalba, un mexicano de 44 años, quien se encontraba allí con su familia disfrutando de su día de descanso. En el ataque, se cree que dos individuos se involucraron en un intercambio de disparos, lo que desembocó en la balacera. Aún se busca a un tercer sospechoso relacionado con el incidente.
Las autoridades han confirmado que Carlos Israel era el principal sustentador de su familia, compuesta por su esposa y tres hijos. En una campaña de recaudación de fondos lanzada por su familia a través de GoFundMe, lo describen como un padre amoroso y un amigo leal, cuya muerte ha dejado a su familia en una situación económica incierta. La campaña busca apoyo para cubrir gastos funerarios y las necesidades cotidianas que se han vuelto críticas tras su fallecimiento.
Los otros dos fallecidos en el tiroteo son Ashley Whitehead, de 56 años, y Junior Cee Niko Semo, de 19, quien había sido identificado como implicado en el ataque. Entre los heridos se encontraba un niño de dos años, que permaneció hospitalizado, mientras que los otros heridos han recibido el alta médica.
Este tiroteo se enmarca en un creciente problema de violencia armada en los Estados Unidos, donde se han registrado 271 tiroteos masivos en lo que va del año, de acuerdo a cifras de Gun Violence Archive. Se considera tiroteo masivo aquel incidente que involucra a cuatro o más víctimas, excluyendo al tirador.
Las autoridades de Seattle continúan investigando el caso, realizando arrestos, incluido el de una menor de 15 años, mientras persiguen al tercer sospechoso. La comunidad se encuentra consternada y la familia de Carlos está buscando donativos para ayudar a afrontar el difícil futuro que se les presenta tras la tragedia.