ADCDiario

Un muralista de Bariloche se forma en México y establece una escuela de arte

René Vargas Ojeda, un muralista de Bariloche, viajó a México para aprender pintura al fresco y ha permanecido allí durante 30 meses. Su experiencia incluye el contacto con culturas originarias y el desarrollo de nuevas técnicas artísticas.

Por Lorena Roncarolo4 min de lectura
Compartir
Un muralista de Bariloche se forma en México y establece una escuela de arte

René Vargas Ojeda, un muralista oriundo de San Carlos de Bariloche, emprendió un viaje a México hace aproximadamente dos años y medio con el objetivo inicial de capacitarse en la técnica de pintura al fresco. Este arte tiene profundas raíces en la tradición cultural mexicana y europea. A su llegada, René se inscribió en un taller con el muralista Jesús González Gutiérrez, pero su estadía se extendió a 30 meses debido a la rica oferta artística de la región y el deseo de explorar nuevas técnicas.

La pintura al fresco consiste en aplicar pigmentos sobre una base de mortero de cal húmeda, técnica que se ha utilizado desde épocas prehispánicas. René mencionó la relevancia de esta práctica en la cultura europea, citando ejemplos emblemáticos como la Capilla Sixtina. Decidido a profundizar en su aprendizaje, su plan de un mes se transformó en una rica experiencia prolongada en Oaxaca, un centro vital de la cultura mexicana, donde no solo se concentra en murales, sino también en gráfica y cerámica.

Durante su prolongada estadía, el artista encontró oportunidades para trabajar en la comunidad, aceptando voluntariados que le brindaban comida y alojamiento a cambio de su talento. Se involucró en proyectos que le permitieron conocer más sobre la cultura local, como su colaboración en la feria de Chiapas, donde comenzó a construir redes que le condujeron a realizar encargos pagos en distintas localidades. Un ejemplo de su labor incluye un mural en Mazunte, ubicado en la costa del Pacífico, lo que refleja su capacidad de adaptación y su deseo de compartir su arte con las comunidades locales.

En Oaxaca, René también ha comenzado a experimentar con la cerámica, incorporando técnicas ancestrales y participando en la creación de un horno que servirá a una comunidad para desarrollar este oficio. Este proyecto tiene como meta promover la economía popular y preservar las tradiciones artesanales de la región, vinculando su trabajo a las raíces zapotecas y sus múltiples manifestaciones culturales.

A medida que avanza en su aprendizaje y práctica artística, René visualiza su regreso a Bariloche, donde planea aplicar todo lo aprendido, tanto en técnicas artísticas como en su apreciación por las culturas originarias. Su experiencia en México no solo ha enriquecido su carrera como muralista, sino que también ha conformado una perspectiva más amplia sobre el arte y su conexión con la comunidad.

El viaje de René es un claro ejemplo de cómo los artistas pueden transformar su formación e impactar positivamente en las comunidades que visitan. La integración de tradiciones locales junto a su propio legado cultural podría generar un significativo intercambio artístico en la Patagonia al regresar.

Compartir

Más noticias