Un padre deberá pagar alimentos para sus cinco hijos pese a no tener recibo de sueldo
La Justicia ha dictaminado que un padre, a pesar de no contar con un recibo de sueldo, deberá contribuir económicamente al sustento de sus cinco hijos. La resolución se basó en evidencias que permiten estimar su capacidad económica, a pesar de la falta de documentos formales.

Un tribunal de Familia ha dictaminado que un hombre deberá pagar una cuota alimentaria para el sustento de sus cinco hijos, a pesar de que no presenta recibos de sueldo ni ingresos registrados. Este fallo se origina en una demanda presentada por la madre, quien debió asumir la mayor parte de la crianza y los cuidados diarios de los niños tras la separación. Ella argumentó que el padre, si bien hacía aportes económicos, estos eran insuficientes y carecían de regularidad.
El padre negó las acusaciones y manifestó que colaboraba en otros aspectos, como la provisión de ropa y útiles escolares, pero no podía proporcionar un aporte mensual fijo debido a la falta de ingresos estables. En este contexto, la jueza Marina Comas debió considerar la situación para fijar el aporte alimentario necesario. La obligación de ambos progenitores de contribuir al sustento de sus hijos no se puso en duda, lo que generó la necesidad de encontrar una solución equitativa.
Durante el proceso, la falta de documentación concreta sobre las remuneraciones del padre presentó un desafío. Sin embargo, la jueza pudo determinar que el hombre estaba registrado como monotributista y que tenía ingresos informales provenientes de trabajos relacionados con la mecánica y la compraventa de automóviles. Estos elementos le permitieron a la magistrada reconstruir, aunque de manera aproximada, su capacidad económica.
La decisión del tribunal destaca que en casos de fijación de cuota alimentaria, no siempre es posible acceder a pruebas concretas sobre los ingresos del progenitor. Por lo tanto, se pueden utilizar testimonios y otros indicios que ayuden a establecer las posibilidades reales de aportar económicamente. En este caso, se utilizó no solo la información disponible, sino también las circunstancias observadas durante el proceso judicial, lo que incluyó la falta del padre para presentar información que esclarecería su situación financiera.
La jueza concluyó que la ausencia de pruebas sobre sus ingresos no podía ser un impedimento para garantizar los derechos de los hijos. En este sentido, su resolución se basa en el principio de asegurar el bienestar y las necesidades de los menores por encima de la falta de documentación del progenitor.
Este fallo subraya la importancia que la Justicia otorga al bienestar infantil. Además, podría implicar un cambio en la forma en que se presentan y valoran las pruebas en este tipo de causas en el futuro, especialmente en contextos donde la informalidad laboral es común y los ingresos no están claramente documentados. De esta manera, el abordaje de la justicia en cuestiones de alimentos reafirma su compromiso con el interés superior de los niños.