Un policía condenado reveló detalles del asalto a un matrimonio en Cipolletti
Matías Ezequiel Llamonao, un ex policía de Río Negro, fue condenado por su participación en un violento asalto a un matrimonio en Cipolletti. En su declaración, Llamonao detalló la organización del crimen, que involucraba a otros oficiales y delincuentes.

Un violento asalto que ocurrió el 20 de marzo de 2025 en Cipolletti, Río Negro, ha revelado una organización delictiva que compromete a un oficial de policía y a otros delincuentes. Matías Ezequiel Llamonao, quien era oficial inspector en la Policía de Río Negro, fue condenado a 9 años y 4 meses de prisión por su rol en el ataque a un matrimonio de adultos mayores, Juan Carlos Gorini y María Lapadaz.
Llamonao admitió su responsabilidad durante una audiencia judicial donde ofreció un detallado relato de cómo se planeó el asalto. Su confesión fue crucial para entender la dinámica de la organización que incluía a su compañero de trabajo, Enzo Ramón García, otro oficial que habría incentivado los delitos a través de sus “trabajitos”. La declaración se registró en video y se incorporó parcialmente en el fallo dictado el 24 de agosto.
El ataque se llevó a cabo en la vivienda de la pareja, donde los delincuentes, usando un vehículo Volkswagen Fox, lograron ingresar de manera violenta. Llamonao y otro cómplice, Luciano Exequiel Juan, perpetraron el robo mientras García actuaba como campana, vigilando el exterior. Los asaltantes buscaban dinero y objetos de valor, seguros de que la pareja, bien conocida en la comunidad, guardaría valiosas pertenencias en su hogar.
Este caso ha generado preocupación en Cipolletti y en la región, resaltando las implicaciones de la corrupción policial y su vinculación con el crimen. La denuncia sobre la participación de fuerzas de seguridad en delitos ha resurgido en el debate público, impulsando llamados a una revisión profunda de la conducta de estos individuos en la comunidad.
La tienda Rosmary, propiedad de María Lapadaz, ha sido un punto de referencia en Cipolletti, lo que acentúa la percepción de vulnerabilidad entre los comerciantes y ciudadanos mayores de la zona. Este asalto no solo afectó a la víctima directa, sino que ha sembrado un ambiente de inseguridad que preocupa a los vecinos.
Con la condena de Llamonao, se espera que los esfuerzos de las autoridades se enfoquen en investigar a otros posibles involucrados, tanto en el ámbito policial como en el criminal, lo que podría ayudar a desmantelar redes delictivas que operan desde dentro de las instituciones de seguridad pública.
La sentencia, aunque un avance, deja claro que aún queda mucho por hacer para restaurar la confianza en las fuerzas del orden y asegurar la protección de los ciudadanos en Cipolletti y más allá.