Un proyecto turístico en El Saltito genera rechazo por posible deforestación masiva
Activistas y organizaciones ambientales han recolectado más de 14 mil firmas para detener un megaproyecto turístico en El Saltito, que pondría en riesgo más de 100 hectáreas de vegetación nativa en Baja California, México.

Un reciente proyecto turístico en El Saltito, una zona costera en Baja California Sur, ha encendido alarmas entre los habitantes y grupos ambientalistas debido a su potencial de deforestación. La propuesta incluye la construcción de 559 lotes residenciales, un hotel, un campo de golf y otros desarrollos sobre un terreno que alberga una rica biodiversidad, con varias especies protegidas. Las organizaciones locales han denunciado el riesgo de pérdida de más de 110 hectáreas de vegetación nativa, incluyendo especies como el cardón y la biznaga, que son vitales para el ecosistema de la región.
La campaña para detener este megaproyecto ha logrado reunir más de 14 mil firmas a través de la plataforma Change.org. Los activistas exigen a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (Semarnat) que no apruebe el Cambio de Uso de Suelo en Terrenos Forestales que permitiría la deforestación. La zona impactada ya enfrenta serias amenazas debido a la especulación inmobiliaria, y la autorización de este proyecto podría comprometer aún más su integridad ecológica.
Los estudios presentados por la desarrolladora alegan que el impacto ambiental sería mínimo, al comparar las 110 hectáreas afectadas con una superficie de 109.622 hectáreas un poco más amplia. Sin embargo, los críticos argumentan que esta evaluación ignora la importancia de preservar la flora y fauna locales que han tardado siglos en evolucionar. La densidad de biznagas y otros cactus en la zona es notablemente alta, con especies catalogadas como amenazadas que requerirán cuidados especiales para su supervivencia.
Las propuestas de compensación de la empresa, que incluyen la reforestación de solo 30 hectáreas y la reubicación de algunas cactáceas, han sido consideradas insuficientes y poco efectivas. La comunidad local y ambientalistas argumentan que la recuperación de áreas deforestadas no es viable y que las prácticas de conservación deben ser más rigurosas.
La situación ha llevado a los residentes a solicitar a Semarnat que no solo frene el proyecto, sino que se realice una evaluación integral del impacto ambiental de este megaproyecto, argumentando que dividir un desarrollo de tal magnitud en etapas permite un menor escrutinio de sus consecuencias. Se enfatiza que la riqueza ecológica de El Saltito y sus alrededores no debería ser sacrificada en favor de desarrollos turísticos que pueden comprometer el equilibrio ecológico de la región.
Este conflicto en El Saltito subraya una problemática más amplia en México, donde proyectos de desarrollo turístico a menudo chocan con la necesidad de proteger el medio ambiente. Los vecinos de la zona se mantienen firmes en su lucha y buscan concientizar sobre la gravedad de las decisiones que se tomen sobre la conservación de sus recursos naturales y el futuro de su comunidad. El proyecto aún no cuenta con autorización, y el movimiento continúa activo, apelando a la ciudadanía para sumar voces en su defensa.