Un submarino nazi hundido en Noruega oculta mercurio y representa un riesgo ambiental
El U-864, un submarino alemán hundido en 1945 frente a la isla noruega de Fedje, contiene toneladas de mercurio en su cargamento, lo que representa un grave riesgo ambiental. Las autoridades noruegas han comenzado nuevos análisis y estudios sobre el pecio para evaluar la situación actual y la potencial recuperación de su carga tóxica.

El U-864, un submarino alemán de la Segunda Guerra Mundial, se encuentra hundido a 150 metros de profundidad frente a la isla noruega de Fedje desde 1945. Este pecio, que se encuentra dividido en dos partes, es significativo por las toneladas de mercurio que aún conserva. Aunque no se ha podido establecer con precisión la carga original del submarino, se estima que podría haber transportado entre 65 y 67 toneladas en 1.867 contenedores hacia Japón, lo que lo convierte en un foco de preocupación ambiental.
La historia del U-864 es trágica; en febrero de 1945, durante el ocaso de la Segunda Guerra Mundial, el submarino fue hundido por el HMS Venturer, un submarino británico que descifró sus comunicaciones. La misión del U-864 consistía en llevar a especialistas y materiales bélicos a Japón, pero el ataque dejó sin vida a sus 73 tripulantes y el submarino se hundió, permaneciendo en el olvido durante décadas.
El interés por el U-864 resurgió en 2003, cuando la Armada noruega localizó el pecio. Desde entonces, se han realizado investigaciones que revelaron que el submarino no está en una sola pieza, lo que complica las operaciones de recuperación. Se ha alertado sobre los riesgos que plantea la presencia de mercurio, un contaminante que no se descompone biológicamente y que puede perdurar en el medio ambiente durante mucho tiempo. Se sabe que este metal, además, puede ser transformado en metilmercurio por microorganismos, lo que lo convierte en una amenaza para la cadena alimentaria, acumulándose en peces y otros organismos acuáticos.
Recientemente, la administración costera noruega Kystverket llevó a cabo nuevas inspecciones utilizando vehículos submarinos teledirigidos. Se realizaron estudios en mayo de 2025 que incluyeron el uso de cámaras de alta definición y sistemas acústicos para examinar el estado del submarino. Las imágenes obtenidas han ratificado la complejidad del escenario y la dificultad para cualquier intento de recuperación de la carga tóxica.
El desafío respecto al U-864 no solo radica en su condición física y la recuperación de mercurio, sino también en la gestión de los posibles efectos contaminantes en el ecosistema marino de la región. Este episodio pone de relieve la necesidad de un enfoque cuidadoso en el monitoreo de naufragios históricos que podrían tener un impacto ambiental significativo, no solo en Noruega sino también en el resto del océano.
Se espera que las autoridades continúen evaluando el pecio y sus implicaciones, con el objetivo de establecer un plan de acción que aborde la situación del U-864 y su peligro potencial para el medio ambiente marino a largo plazo.