Una argentina presa en EE.UU.: su experiencia tras el Mundial 2026
Iliana Lick, una argentina que viajaba para ver a la Selección en el Mundial 2026, fue arrestada y pasó un mes en diversas cárceles de EE.UU. antes de ser liberada bajo fianza. Su historia refleja los desafíos que enfrentan muchos migrantes en situaciones similares.

La historia de Iliana Lick, una joven argentina, se convierte en un relato de angustia y resiliencia tras su detención en Estados Unidos mientras viajaba para asistir a un partido de fútbol de la Selección argentina en el Mundial 2026. Su arresto ocurrió el 11 de julio en el aeropuerto, donde los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la retuvieron debido a su situación migratoria irregular.
Lick había ingresado a EE.UU. legalmente el 17 de marzo de 2023, pero su visa había expirado, lo que activó su captura por el ICE. Su caso se torna particularmente complicado debido a que su novio sostiene que contaba con una solicitud pendiente para obtener una visa de trabajo, y que nunca faltó a una citación judicial ni había incurrido en delitos.
Durante su detención, Iliana fue trasladada entre distintos centros de detención en Filadelfia, Louisiana, Texas y Nuevo México, donde permaneció un mes bajo condiciones que describió como inhumanas. A su retorno a Filadelfia, Lick expresó su sorpresa por el trato recibido en los centros, aseverando: “Me trataron como a una delincuente y eso no está bien”. Su experiencia resalta una faceta de la inmigración que es frecuentemente dolorosa y deshumanizante.
El impacto de su detención también dejó huella en las mujeres que compartieron con ella la experiencia del encarcelamiento. Lick recordó que crean un grupo de apoyo mutuo durante su estancia: “Esas personas no son delincuentes. Son personas que tienen familia”, manifestó, subrayando la humanidad de quienes se encuentran atrapados en el sistema migratorio.
La joven se siente aliviada tras lograr su libertad, que fue posible gracias a una audiencia judicial y el pago de una fianza de 10.000 dólares, siendo sus empleadores y familiares un apoyo importante en este proceso. A pesar de su liberación, su expediente migratorio todavía está abierto, lo que genera incertidumbre sobre su futuro.
Iliana Lick trabaja como niñera y vive con su pareja desde hace más de dos años, y tras la experiencia, su vida diaria queda marcada por el trauma de su detención. El relato de Lick no solo representa su historia personal, sino que también pone de relieve las dificultades y los desafíos que enfrentan muchos migrantes en Estados Unidos, invitando a una reflexión más profunda sobre el sistema de justicia migratoria.