Una estancia de 16.500 hectáreas se convierte en parte de un parque en Chubut
Una propiedad rural de 16.500 hectáreas, ubicada en la costa de Chubut, ha sido donada al Parque Provincial Patagonia Azul. Esta zona destaca por su fauna marina, que incluye ballenas y pingüinos, y ha sido rehabilitada para su conservación.

Una antigua estancia de 16.500 hectáreas, ubicada en la costa de Chubut, ha sido incorporada al Parque Provincial Patagonia Azul, un área protegida que se extiende a lo largo del espectacular litoral provincial. Este parque, creado en 2025, abarca un total de 295.135 hectáreas y está diseñado para la conservación de ecosistemas tanto terrestres como marinos, enriqueciendo la biodiversidad regional.
La propiedad, conocida como Estancia San Miguel, fue recuperada anteriormente por la Fundación Rewilding Argentina. Antes de su donación a la provincia, se llevaron a cabo importantes trabajos de infraestructura que incluyeron la construcción de caminos, una vivienda para guardaparques, un puesto de vigilancia y un centro operativo. Estas mejoras permiten un mejor monitoreo y control del área, crucial para la gestión de sus recursos naturales.
El Parque Provincial Patagonia Azul es un refugio para diversas especies de fauna marina, incluyendo ballenas y pingüinos, así como una variedad de ambientes como islas, arrecifes y bosques de macroalgas, que aportan a su riqueza ecológica. Las nuevas instalaciones facilitarán no solo la conservación sino también la investigación científica y la educación ambiental en la región.
Esta integración de tierras es parte de un movimiento más amplio en la Patagonia que busca aumentar la superficie de áreas protegidas, promoviendo la conservación de la biodiversidad frente a las amenazas del cambio climático y la actividad humana. La colaboración entre organizaciones no gubernamentales y el gobierno es fundamental para estas iniciativas.
La incorporación de la Estancia San Miguel al parque representa un avance significativo en los esfuerzos por proteger los ecosistemas marinos y terrestres de la región, destacando la importancia de la conservación a largo plazo y la necesidad de mantener un equilibrio entre el desarrollo humano y la preservación del medio ambiente.
El siguiente paso implica la consolidación de estas áreas protegidas y la continua mejora de su infraestructura y gestión, garantizando así que estas zonas sigan siendo un refugio para la biodiversidad y un atractivo para el turismo sostenible en la Patagonia.
La iniciativa está alineada con las tendencias globales de conservación y el interés creciente por qué significa preservar las riquezas naturales en situaciones de cambio ambiental y desarrollo socioeconómico.