Una familia construye una casa sustentable en el desierto de Arizona
Jonathan y Ashley Longnecker, junto a sus cuatro hijos, se mudaron a una zona desértica de Arizona y están construyendo una vivienda circular autosustentable. Su hogar, diseñado para funcionar sin redes de servicios, utiliza tierra, energía solar y un sistema de recolección de agua de lluvia.

Una familia estadounidense decidió establecerse en el desierto de Arizona para construir una casa que obra como modelo de vida sustentable. Jonathan y Ashley Longnecker, junto a sus cuatro hijos, están levantando una curiosa vivienda circular de aproximadamente 232 metros cuadrados, aprovechando al máximo los recursos naturales del terreno. La elección de materiales es clave: la casa está construida principalmente con tierra, lo que resalta su enfoque en la construcción ecológica.
La sustentabilidad es el eje del proyecto, que incluye la incorporación de paneles solares para generar energía eléctrica y un sistema que recolecta agua de lluvia para el consumo diario. Esta forma de vida, conocida como "off-grid", implica desvincularse de los servicios tradicionales de agua y electricidad, una tendencia que va en ascenso entre quienes buscan alternativas más respetuosas con el medio ambiente.
La vivienda, que han llamado Hyperadobe Roundhouse, se basa en una técnica innovadora conocida como hyperadobe. Esta técnica consiste en llenar mangas de malla con tierra, las cuales son luego comprimidas para formar muros gruesos y efectivos. Los Longnecker no empezaron desde cero; realizaron estructuras más pequeñas previamente para aprender y ajustar su técnica antes de embarcarse en este ambicioso proyecto.
Además de su peculiar armazón, la forma circular de la casa tiene una función práctica. Se ha comprobado que las edificaciones circulares pueden ofrecer una mejor distribución del espacio y resistencia estructural. La familia ha adaptado sus diseños considerando las características del terreno desértico, lo que les ha permitido optimizar el uso de los materiales disponibles.
Sin embargo, la construcción con tierra no ha estado exenta de dificultades. Los muros son muy pesados, lo que requiere un diseño cuidadoso para la ubicación de puertas y ventanas, así como para la instalación del techo. A pesar de estos desafíos, los Longnecker están determinados a culminar su hogar, que busca ser un ejemplo de convivencia armónica con la naturaleza.
El impacto de este tipo de proyectos en la comunidad local puede ser significativo, ya que promueve no solo la autosuficiencia sino también prácticas de construcción que podrían ser replicadas en otras áreas de escasez de recursos. A medida que el mundo enfrenta retos ambientales y necesidades de vivienda, iniciativas como la de la familia Longnecker ofrecen alternativas viables y un modelo a seguir en la búsqueda de un estilo de vida sostenible.