Una familia de Comodoro Rivadavia busca apoyo para operar a su hijo en el Garrahan
Una familia de Comodoro Rivadavia solicita apoyo económico para trasladar a su hijo de 12 años al Hospital Garrahan, donde debe someterse a una cirugía renal compleja. El niño sufre de hidronefrosis y la obra social no cubre los gastos de la operación ni la derivación.

La vida de una familia de Comodoro Rivadavia se transformó drásticamente en los últimos cuatro meses a causa de la salud de su hijo, Limay, de 12 años. Unos intensos dolores abdominales llevaron a los médicos a diagnosticar al niño con hidronefrosis, una afección que requiere seguimiento y puede ocasionar graves complicaciones. Para lograr la intervención quirúrgica necesaria, la familia ha decidido trasladarse al Hospital Garrahan, en Buenos Aires, donde se programó la operación para el 29 de octubre.
El padre de Limay, Leonardo, compartió que tras recibir el diagnóstico comenzaron a organizar diversas actividades para financiar su viaje hacia la capital. A través de rifas, ventas de comida y otras iniciativas, lograron reunir un primer monto que les permitió llegar a Buenos Aires la primera vez. Sin embargo, ahora deben regresar y enfrentar una nueva ronda de gastos que incluye alojamiento, alimentación y la estadía en la ciudad durante el proceso de recuperación del menor.
Un obstáculo considerable que enfrenta esta familia es la negativa de la obra social a cubrir los costos de la cirugía y la derivación al Garrahan. Aunque en Comodoro Rivadavia hay un urólogo pediátrico, los padres creen que la complejidad de la intervención exige las mejores condiciones, las cuales consideran que se encuentran en el hospital de alta especialidad. Leonardo expresó su preocupación ante la decisión de la obra social, que argumenta que puede haber atención en su ciudad pero que, según él, no cuenta con el equipo adecuado para una operación de esta envergadura.
Además de la derivación, la obra social también se niega a financiar los estudios prequirúrgicos necesarios para proceder con la operación. Esta situación aumenta la carga emocional y económica para la familia, quienes intentan resolver el asunto de manera administrativa mientras continúan con sus actividades para recaudar fondos.
La necesidad de ayuda se vuelve urgente, no solo por la salud de Limay, sino también por la presión económica que implica un segundo viaje a Buenos Aires y un período indefinido de permanencia en la ciudad, dependiendo de la evolución postoperatoria. La familia continúa con su esfuerzo en la comunidad, buscando que más personas se sumen a la causa y ayuden a que su hijo pueda recibir la atención que necesita.
En este contexto, la situación refleja una realidad preocupante que enfrentan muchas familias en la Patagonia, donde las limitaciones de la infraestructura de salud y los problemas de cobertura médica generan barreras para acceder a tratamientos adecuados. El compromiso social y la solidaridad de la comunidad se tornan esenciales para enfrentar estos desafíos.