Una joven despertó en su propio velorio en Guatemala
Una joven guatemalteca de 17 años sorprendió a su familia al despertar en su ataúd durante su velorio. La situación se desató tras un malestar que provocó que su padre la considerara muerta.

En un insólito y conmovedor suceso ocurrido en Guatemala, Yuleidy Ixcotoyac, una adolescente de 17 años, despertó dentro de su ataúd durante su velorio, generando asombro y alegría entre sus familiares. Su padre, Abraham Ixcotoyac, relató que la joven había sufrido un desvanecimiento en el hogar y que, tras no detectar signos vitales, decidió trasladarla a un hospital. Sin embargo, nunca llegó a ser atendida, lo que derivó en la rápida búsqueda de un ataúd para llevarla de regreso a casa.
Previo a la compra del féretro, el padre explicó que notó que su hija no respiraba y no tenía pulso, lo que le llevó a pensar que había fallecido. A su regreso al hogar, la comunidad ya se había reunido para rendir homenaje a la joven. El momento crítico tuvo lugar cuando, tras varios minutos de velorio, familiares y amigos comenzaron a escuchar gritos de sorpresa y alegría, al darse cuenta de que la adolescente se movía dentro de la caja.
La madre de Yuleidy, Lesvia Ríos, había mantenido viva la esperanza de que su hija pudiese estar con vida. Ella misma, mientras lloraba sobre el ataúd, notó señales de movimiento en su interior, lo que desató una ola de emoción entre los presentes. "Yo decía que ella estaba viva, no estaba muerta", declaró Lesvia, visiblemente emocionada al recordar el momento en que la joven reaccionó.
Abraham Ixcotoyac compartió que su fe y la de su familia desempeñaron un papel crucial en la experiencia. La recuperación de Yuleidy fue considerada un milagro por todos los asistentes al velorio, quienes agradecieron por su regreso a la vida. Las imágenes del suceso comenzaron a circular en redes sociales, generando un gran interés y sorprendiendo a muchos.
Este evento pone de relieve la importancia de los cuidados médicos en emergencias y la necesidad de buscar atención adecuada, dado que Yuleidy no fue evaluada en un centro de salud antes de ser considerada fallecida. Las prácticas funerarias en comunidades, que a menudo se vinculan a rituales culturales y religiosos, también fueron un punto central en esta experiencia, donde los lazos familiares y de comunidad se hicieron evidentes.
La historia ha resonado no solo en Guatemala, sino en diversas partes del mundo, resaltando un caso excepcional que generó tanto alegría como reflexión sobre la fragilidad de la vida. A medida que la familia se recupera de la conmoción, la joven recibe atención médica para asegurar su bienestar después de este extraordinario giro de eventos.