Una joven escapó tras siete meses de secuestro y violencia en Río Gallegos
Una joven de 23 años escapó de un tormentoso secuestro que duró casi siete meses en Río Gallegos. La víctima fue agredida y amenazada por su expareja, quien fue detenida tras la denuncia.

Una joven de 23 años logró liberarse de una situación de secuestro que duró casi siete meses en Río Gallegos, Santa Cruz. La víctima, identificada como Y.B., logró escapar de su expareja, K. Romero, y fue asistida por vecinos en las cercanías del natatorio municipal. Tras recibir el auxilio, se avisó a la Policía, lo que permitió iniciar un operativo que resultó en la detención de Romero, quien enfrenta cargos por privación ilegítima de la libertad y lesiones graves.
La Policía se involucró tras la denuncia y comenzó a investigar y reconstruir los hechos de las semanas anteriores. Según el testimonio de Y.B., los episodios de violencia comenzaron a principios de año y se intensificaron con el tiempo. La joven relató que, en uno de los ataques más graves, su expareja la quemó con una plancha, causándole severas heridas en el pecho. Este tipo de agresiones, sumadas a amenazas hacia su familia, contribuyeron a un aumento del aislamiento que sufrió durante el tiempo que permaneció encerrada.
Los familiares de Y.B. denunciaron que la joven fue privada de su celular y el acceso a sus redes sociales y cuentas bancarias. Además, indicaron que Romero llegó a hacerse pasar por ella con el objetivo de mantener el control sobre sus comunicaciones y evitar que sus allegados pudieran buscar ayuda. Este profundo nivel de abuso y control exacerbó la situación y hizo que la joven se sintiera atrapada.
El momento de la fuga ocurrió después de otro ataque. Logró escapar y buscar ayuda, lo que llevó a la intervención inmediata de las autoridades. La División de Investigaciones de Río Gallegos secuestró elementos de interés para la causa en la vivienda donde Y.B. estuvo cautiva, incluyendo herramientas que podrían haber sido utilizadas para agredirla.
La situación ha generado una fuerte conmoción en la comunidad de Río Gallegos, que ha comenzado a hablar sobre la importancia de la violencia de género y la necesidad de brindar apoyo a las víctimas. El caso sigue en manos de la Justicia, con la joven ahora recibiendo atención y contención, mientras que Romero permanecerá con prisión preventiva a la espera de que avance el proceso judicial.
La recuperación de la víctima es un paso significativo, pero también representa la oportunidad para que la sociedad tome conciencia sobre la violencia de género y la asistencia necesaria para quienes sufren situaciones similares. Este hecho resalta la importancia de la denuncia y el apoyo comunitario para combatir este tipo de abusos en la región.