Una joven irá a juicio por amenazas a través de WhatsApp tras conflicto familiar
Cyntia Belén Marín, de 25 años, enfrentará un juicio oral por amenazas enviadas por WhatsApp en un conflicto familiar. El juez Rosales aceptó las pruebas presentadas por la fiscalía y convocará a un tribunal para llevar a cabo el juicio.

Los avances en un caso de amenazas simples enviadas por WhatsApp han llevado al juez penal Alejandro Rosales a determinar que la causa deberá ir a juicio oral y público. La imputada, Cyntia Belén Marín, de 25 años, está acusada de haber amenazado a la víctima en el contexto de un conflicto vinculado a su entorno familiar, con los hechos ocurriendo el 11 de marzo de 2025.
Durante la audiencia, el fiscal Matías Ayuzo presentó la acusación, junto con pruebas documentales y testimoniales que respaldan la imputación. Se destacó la importancia del uso de la aplicación de mensajería en la materialización de estas amenazas, lo cual ha generado preocupación en el ámbito judicial por el impacto que puede tener en las relaciones familiares y sociales.
La defensa de Marín, encabezada por la abogada pública Rosa Sánchez, no impugnó los hechos tal como fueron presentados, pero solicitó el sobreseimiento de la joven en base a la falta de conexión lógica entre ciertas pruebas y los hechos que se investigan. Esta estrategia busca diluir la responsabilidad de la acusada, cuestionando la solidez de las evidencias aportadas.
El juez, tras escuchar los argumentos de ambas partes, decidió avanzar con la causa y falló a favor de elevarla a juicio. Asimismo, aprobó las pruebas que la Fiscalía planea utilizar en la etapa del juicio, lo que indica que el tribunal evaluará cuidadosamente los elementos presentados antes de emitir un fallo final.
Con esto, la Oficina Judicial se encargará de nombrar un tribunal unipersonal que llevará a cabo el juicio oral y público. Será en este ámbito donde se revisaran todos los antecedentes del caso, y se determinará la responsabilidad penal de la imputada, estableciendo posibles consecuencias en su vida personal y legal.
El caso pone de relieve la creciente preocupación sobre el uso de plataformas digitales en situaciones de violencia familiar, lo que invita a reflexionar sobre la necesidad de una mayor supervisión y regulación en el uso de tecnologías de la comunicación en conflictos personales.
A medida que se acerque la fecha del juicio, tanto la Fiscalía como la defensa se prepararán para presentar sus argumentos, lo que añade un elemento de incertidumbre y expectación en la comunidad.