Una mujer comenzó a tejer a los 89 años y donó más de 1200 gorros hasta su muerte
Joyce Wilson, una mujer de 95 años, donó más de 1200 gorros y bufandas a organizaciones benéficas en Ohio. Comenzó a tejer a los 89 años y continuó hasta su fallecimiento, logrando ayudar a muchas personas en situación de vulnerabilidad.

Joyce Wilson, una mujer nacida en Estados Unidos, inició una noble actividad a los 89 años: aprender a tejer para donar gorros y bufandas a personas necesitadas. Su decisión de colaborar con quienes enfrentan problemas de frío se intensificó tras mudarse a Findlay, Ohio, donde mantuvo este esfuerzo durante seis años, logrando confeccionar más de 1200 piezas de abrigo.
El compromiso de Wilson con la comunidad se evidenció en cada uno de sus trabajos. Según sus declaraciones, cada conjunto de gorro y bufanda le llevaba alrededor de siete horas para finalizarse. A pesar de los desafíos, incluida la disminución progresiva de su visión con la edad, nunca perdió el fervor por su actividad principal: tejer.
En el año 2025, con 95 años, completó una notable cantidad de 116 gorros y 25 bufandas en un solo año. Las prendas que elaboraba ocupaban gran parte de su hogar, donde debía organizarlas en distintas pilas antes de entregarlas a las organizaciones benéficas con las que trabajaba. Los recipients de sus donaciones principales eran Findlay Hope House y City Mission, que se dedicaban a proporcionar asistencia a personas en vulnerabilidad.
Wilson no solo aportó su tiempo, sino también su amor y solidaridad, elementos que definieron su labor en la comunidad. Desde su juventud, había donado en diferentes ciudades de Estados Unidos, pero fue en Findlay donde su dedicación cobró mayor impulso, llevándola a realizar entregas frecuentes y generar un impacto significativo.
La pasión y el propósito de Joyce brillan en sus palabras: “No puedo servir comida, pero puedo sentarme y tejer”. Este gesto refleja su convicción de que, aunque el aporte físico no siempre puede ser de otra índole, la solidaridad puede manifestarse de muchas formas, incluyendo un gesto tan simple y generoso como el tejido.
Lamentablemente, Joyce Wilson falleció el 1 de junio de 2026, pero su legado perdura a través de las numerosas prendas que entregó y el calor humano que proporcionó a quienes más lo necesitaban. En homenaje a su memoria, la familia de Joyce instó a otros a realizar donaciones, asegurando que su espíritu solidario continúe viva.