ADCDiario

Una mujer fue imputada tras amenazar y atacar a una madre en un hospital de Comodoro

Marina Soledad Uribe fue imputada por atacar a Camila González con un cúter en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. Tras el episodio, la Justicia le impuso una prohibición de acercamiento a la víctima y su familia por 90 días.

3 min de lectura
Compartir
Una mujer fue imputada tras amenazar y atacar a una madre en un hospital de Comodoro

Un violento incidente tuvo lugar en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde Marina Soledad Uribe fue acusada de agredir a Camila González con un cúter. La agresión sucedió mientras González se encontraba en el centro médico, junto a su pareja y su bebé de apenas 21 días, que necesitaba atención. La Fiscalía imputó a Uribe por lesiones leves y amenazas, y luego de la audiencia recuperó la libertad, aunque con una prohibición de acercamiento a la víctima y su pareja por tres meses.

El fiscal Marcelo Cretton brindó detalles sobre el caso, resaltando que además de la lesión en la cara que sufrió González, se registraron amenazas explícitas durante el ataque. Uribe supuestamente expresó que iba a matar a González y que su bebé quedaría huérfana si lograba cumplir con su amenaza. Esta situación fue considera de suma gravedad debido a la vulnerabilidad de la madre y el infante durante el episodio.

Cretton también aclaró que la víctima sufrió una lesión considerada leve, ya que no comprometió ningún órgano vital. A pesar de no ser una herida grave, el impacto psicológico y el ambiente de terror generado durante el encuentro son motivos de preocupación para la Fiscalía.

La intervención policial fue posible gracias a la rápida acción de una trabajadora del área de farmacia del hospital, quien fue testigo del ataque y alertó a las autoridades. Esto permitió que se identificara y arrestara rápidamente a Uribe, quien se encontraba en el lugar con otras personas presentes, lo que facilitó una respuesta inmediata.

En la audiencia, la Fiscalía solicitó medidas de protección para González y su familia, enfatizando la importancia de salvaguardar su seguridad tras la experiencia traumática vivida. La investigación continuará por un plazo de seis meses, durante el cual se reunirán más pruebas y testimonios sobre el hecho violento.

Este episodio pone de relieve la necesidad de espacios seguros en centros de salud y la atención a la seguridad tanto de los pacientes como del personal que trabaja en estos lugares.

Compartir

Más noticias