Una mujer rescatada viva tras ser dada por muerta en Nepal
Chandika Shrestha, una mujer de 64 años, fue rescatada viva tras estar diez días sepultada por una inundación en Nepal. Su familia la había dado por muerta y realizó un funeral simbólico antes de su inesperado hallazgo.

Una historia impresionante ha conmocionado a Nepal, donde Chandika Shrestha, una mujer de 64 años, fue rescatada viva luego de estar diez días atrapada en el barro tras fuertes inundaciones en la región. La tragedia tuvo lugar el 26 de agosto, cuando lluvias torrenciales arrasaron el norte del país, destruyendo viviendas y dejando miles de desaparecidos, entre ellos a Shrestha.
Durante la catástrofe, en la localidad de Betrawati, la situación se tornó crítica, con más de 1300 muertos y miles de personas afectadas. En medio de los trabajos de rescate, la familia de Chandika la había dado por muerta después de no encontrar rastro de ella y, en un acto simbólico de despedida, realizó un funeral en el que representaron a la mujer con efigies sagradas debido a la falta del cuerpo.
El 5 de septiembre, mientras miembros de la comunidad inspeccionaban los escombros de su hogar, escucharon un débil sonido que indicaba que alguien estaba vivo. Luego de confirmar que el pedido de auxilio provenía de Shrestha, los vecinos contactaron a los equipos de emergencia, quienes trabajaron con esfuerzo para liberarla del lodo.
Una vez rescatada, la mujer fue trasladada en helicóptero al Hospital de Katmandú, donde se encuentra bajo tratamiento por una infección en una de sus piernas. Su familia se mostró incrédula al enterarse de la noticia, dado que habían realizado su ceremonia de despedida solo dos días antes del rescate.
El caso de Chandika Shrestha no solo es un testimonio de supervivencia, sino que también refleja la realidad de muchas familias en Nepal enfrentando las secuelas de desastres naturales. Después de las inundaciones, numerosas familias han recurrido a ceremonias simbólicas, utilizando efigies para poder realizar los ritos en ausencia de los cuerpos de sus seres queridos.
Las inundaciones en Nepal han dejado una huella devastadora en la región, con cientos de hogares destruidos y comunidades enteras desplazadas. El proceso de recuperación parece largo y complicado, marcando un desafío mayor para las autoridades y organizaciones de ayuda que se esfuerzan por atender a los afectados y reestablecer la normalidad en la zona.