Una trieja santafesina comparte la crianza de 12 hijos con un "permitido" semanal
La historia de un trío de adultos que conviven y crían juntos a sus hijos ha captado la atención en redes sociales. Con un esquema de 'permitido' semanal, buscan mantener una relación equilibrada y satisfactoria entre los tres. La situación familiar se desarrolla en Santo Tomé, Santa Fe.

En el contexto familiar de Santo Tomé, Santa Fe, Walter, Aldana y Fiama han formado un inusual trío que comparte no solo la crianza de sus hijos, sino también un estilo de vida que desafía las concepciones tradicionales de la familia. Sin embargo, más allá de sus vínculos amorosos, su historia destaca por la implementación de un acuerdo que denominan ‘permitido’, que les permite mantener el equilibrio en sus relaciones.
Este trío comparte un total de 12 hijos, aunque solo la mitad de ellos vive actualmente junto a ellos en el mismo hogar. Comparten la convivencia no solo entre los adultos, sino también en la dinámica de crianza y el cuidado de otros animales domésticos, incluyendo perros y conejos. Bajo el nombre de “El triángulo perfecto”, han mostrado su estilo de vida en redes sociales, generando interés y debate sobre las estructuras familiares contemporáneas.
La idea de conformar esta familia surgió de una amistad entre Walter y Fiama, quien era amiga de la pareja original, Walter y Aldana. Después de un sueño que tuvo Walter, donde se imaginaba a Fiama como parte de su vida amorosa, comenzaron a explorar la posibilidad de una relación poliamorosa. Aldana, con el visto bueno de su pareja, invitó a Fiama a unirse a su hogar y proyecto familiar, lo que marcó el inicio de una nueva convivencia.
El peculiar acuerdo del ‘permitido’ consiste en que cada semana, uno de los tres adultos tiene una cita a solas con otra persona del trío, mientras el tercero se queda a cargo de los niños. Este esquema se impulsa como una estrategia para mantener la intimidad entre cada pareja sin descuidar la dinámica familiar.
Su unión fue celebrada con una ceremonia que combinaría la afectividad con una fuerte presencia del fútbol, donde la temática de Boca Juniors fue el hilo conductor de la festividad. Aunque no reconocida oficialmente por la legislación argentina, la celebración se llevó a cabo como un evento significativo para el trío y sus allegados. Ellos se sienten como una familia unida, válida en su formato, a pesar de la falta de un reconocimiento legal.
A medida que el enfoque convencional del matrimonio y las relaciones se reevalúa, su historia pone en relieve la pluralidad de estructuras y dinámicas familiares. La experiencia de Walter, Aldana y Fiama sigue suscitando interés, no solo por su singularidad, sino también por el modo en que desafían las normas sociales en torno a la convivencia y la paternidad.