Universidades nacionales convocan a un paro y marcha federal por reclamos salariales
Las universidades nacionales se preparan para una nueva Marcha Federal Universitaria y un paro el 8 de septiembre, tras una paritaria sin avances. Los gremios buscan visibilizar la crisis salarial y presupuestaria del sector.

El frente sindical de las universidades nacionales ha decidido intensificar sus acciones en defensa de sus demandas laborales. Esto se produce tras una reunión paritaria acontecida el 1 de septiembre que no logró abordar las problemáticas esenciales sobre la mesa, como la situación salarial y la falta de presupuesto adecuado para las casas de altos estudios. Los sindicatos advierten que la urgencia de respuestas es inminente, dado el deterioro del salario real del personal universitario.
Como parte de este plan de lucha, se convocó a un paro nacional en las universidades para el martes 8 de septiembre. Esta jornada tiene como objetivo visibilizar el reclamo de recuperación salarial frente a la inflación y poner de relieve la crítica situación presupuestaria que atraviesan las instituciones. Se busca que la problemática de las universidades no quede relegada en la agenda pública.
Una segunda acción se llevará a cabo el martes 15 de septiembre, donde se realizarán clases públicas bajo el lema “La universidad en la calle”. Este evento busca trasladar la actividad académica a espacios públicos, promoviendo la participación ciudadana y mostrando la gravedad del conflicto que enfrenta el sistema universitario. Esta iniciativa es fundamental para evidenciar cómo la falta de respuestas afecta a estudiantes y trabajadores.
El cronograma de acciones continuará el 17 de septiembre, donde se volverá a exigir una recomposición salarial. Los sindicatos también reiterarán la necesidad de establecer mecanismos que ayuden a recuperar el poder adquisitivo que se ha perdido en los últimos años.
Entre otros puntos de reclamo se destaca la necesidad de una Ley de Financiamiento Universitario que asegure recursos suficientes para el funcionamiento adecuado de las universidades. Esto es percibido como fundamental por las organizaciones, que consideran que el financiamiento no puede seguir siendo abordado desde una lógica de ajuste, sino que debe responder a las necesidades reales del sistema educativo superior.
Adicionalmente, los sindicatos enfatizan la necesidad de actualizar las becas Progresar y Manuel Belgrano para que sean acordes a la situación económica actual, permitiendo así que los estudiantes puedan continuar con sus estudios sin complicaciones financieras. La lucha por mejores condiciones y recursos es un eje central que los gremios no están dispuestos a postergar.