Usurpación de terrenos en Neuquén: 200 familias enfrentan desalojo
En la ciudad de Neuquén, un terreno de más de seis hectáreas ha sido tomado por unas 200 familias que residen en carpas mientras se esperan acciones de desalojo. Esta situación, derivada de la creciente demanda de vivienda en la región, refleja la presión habitacional exacerbada por el desarrollo de Vaca Muerta.

En el barrio Los Hornitos de Neuquén, un terreno privado de más de seis hectáreas se encuentra habitado por aproximadamente 200 familias que han establecido asentamientos precarios. Este espacio, que en el pasado fue un descampado, ha sido inundado de carpas y desechos, y se encontraba en la mira de una orden de desalojo debido a su estatus como propiedad privada.
Las condiciones en las que viven estas familias son difíciles, y las autoridades han implementado patrullajes para monitorear el asentamiento, aunque la tensión en el área se mantiene latente. Los efectivos policiales han restringido el ingreso de materiales que puedan ser utilizados para la construcción de estructuras más sólidas, lo que ha llevado a un escenario de precariedad. No obstante, la situación ha evidenciado el descontrol sobre la propiedad privada en un contexto donde Neuquén recibe un promedio de 17 nuevas familias cada día, lo que incrementa la presión sobre los recursos habitacionales de la zona.
La toma actual ha atraído a diversos grupos, incluidas familias locales y personas que han emigrado de otros puntos del país. Si bien algunas versiones apuntan a que el asentamiento fue organizado principalmente por comunidades bolivianas, la realidad parece ser más diversa, ya que incluye también a neuquinos y otros inmigrantes de provincias como Salta y Jujuy. Esta mezcla ha generado un fenómeno social complejo, donde los problemas de vivienda se entrelazan con temas culturales y económicos.
Desde el Instituto Provincial de la Vivienda y Urbanismo (IPVU) se ha apuntado que la mayoría de las personas en la toma no calificarían para el Registro Único de la Vivienda y el Hábitat (RUPROVI), ya sea por la falta de años de residencia en la provincia o por irregularidades en su situación registral. Esto complica sus posibilidades de acceder a soluciones habitacionales adecuadas y al mismo tiempo señala una laguna en las políticas de vivienda que se implementan en el área.
La situación está generando un desafío tanto para los ocupantes del terreno como para el gobierno provincial, que se enfrenta a la necesidad de encontrar respuestas efectivas para una población cada vez más vulnerable. El desarrollo de Vaca Muerta, aunque ha traído oportunidades económicas a la región, también ha exacerbado la crisis habitacional, dejando en evidencia la falta de regulación y planificación en el uso del suelo.
Próximamente, se espera una actuación por parte de las autoridades judiciales para dar cumplimiento a la orden de desalojo, lo que implica que las familias deberán afrontar un futuro incierto. La situación radar política, socioeconómica y urbanística de Neuquén, donde la demanda de terrenos se chocha con la limitada disponibilidad de vivienda digna.