Vaca Muerta financia 46 obras de agua en Neuquén con $210.000 millones
Una serie de proyectos de infraestructura hídrica en Neuquén, propulsados por los recursos de Vaca Muerta, apunta a mejorar el acceso al agua potable. Desde 2024 hasta 2026, se invertirán $210.000 millones en 46 obras en 22 localidades.

Los fondos generados por Vaca Muerta están siendo destinados a mejorar la infraestructura de agua potable en la provincia de Neuquén. Entre 2024 y 2026, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) ejecutará 46 proyectos en 22 localidades con una inversión total de $210.000 millones. Hasta el momento, se han completado 9 de estas obras, mientras que 17 están en marcha y 20 están a punto de ser licitadas.
Estas obras tienen como objetivo proporcionar acceso a agua potable a aproximadamente 557.000 habitantes. La inversión incluye la construcción y ampliación de infraestructura esencial, como 18 plantas de tratamiento, 48 kilómetros de acueductos, 53 kilómetros de nuevas cañerías y 11 cisternas. Esto forma parte de una estrategia gubernamental que busca utilizar parte de los ingresos de la actividad hidrocarburífera para mejorar servicios básicos y el bienestar de las comunidades en Neuquén.
Además de estas iniciativas, se han implementado medidas para hacer frente a la emergencia hídrica, añadiendo inversiones de $3.900 millones. En el marco de estas acciones, se han realizado 33 nuevas perforaciones, se han instalado 8 bombas en el río Limay, así como 4 módulos potabilizadores y 4 filtros rápidos. Estas intervenciones son cruciales para aumentar la capacidad de captación, potabilización, almacenamiento y distribución de agua en las áreas que están experimentando un crecimiento en la demanda.
El programa del EPAS busca combinar tanto proyectos de gran envergadura como respuestas inmediatas a las necesidades más urgentes en el ámbito del abastecimiento hídrico. Esto es especialmente relevante en el contexto de crecimiento demográfico y productivo impulsado por la actividad de Vaca Muerta en diversas regiones de la provincia de Neuquén.
Este enfoque estratégico no solo se centra en la infraestructura y la expansión de servicios, sino que también busca garantizar el acceso continuo al agua potable como un derecho esencial para todos los neuquinos. El plan está diseñado para responder a las demandas presentes y futuras de la población, asegurando que el crecimiento económico beneficie a la comunidad en general, fortaleciendo así las bases de desarrollo regional.
El compromiso del EPAS de llevar adelante estos proyectos representa un paso significativo hacia la consolidación del acceso al agua potable en una provincia creciente y en constante transformación gracias a su riqueza hidrocarburífera.