Vaca Muerta podría abastecer gas a Latinoamérica por un siglo, según la IGU
Un informe de la International Gas Union indica que los recursos de gas de Vaca Muerta son suficientes para abastecer el consumo de varios países de Latinoamérica hasta por 124 años. La infraestructura de transporte será clave para exportar y conectar mercados regionales.

Un informe reciente de la International Gas Union (IGU) ha revelado que los recursos de gas natural de la formación Vaca Muerta podrían satisfacer la demanda de energía de diversos países de América Latina por un período que oscila entre 45 y 124 años, dependiendo del consumo. Este potencial presenta una oportunidad significativa para Argentina, que podría posicionarse como un proveedor clave de gas en el Cono Sur, especialmente para naciones como Brasil, Bolivia, Uruguay y Chile.
El informe, titulado "Argentina – The Promise of Vaca Muerta", destaca la importancia del gas natural en un contexto en el que la región ostenta abundantes recursos, pero enfrenta desafíos en infraestructura y pobreza energética. A pesar del avance hacia energías renovables, una parte importante de los sistemas energéticos de América Latina aún depende de combustibles fósiles con mayores emisiones de carbono.
El estudio señala que aunque existen recursos convencionales y no convencionales en varios países de la región, como las reservas en Venezuela y los yacimientos presal en Brasil, la incapacidad para aprovechar plenamente estos recursos ha limitado el desarrollo económico y la integración regional. A su vez, a nivel mundial, América Latina ha visto un descenso en su participación en la producción de gas, que cayó del 5% en 2015 a un nivel del 202 bcm en 2024, mientras que la producción global ha crecido.
Según estimaciones del Instituto Argentino del Petróleo y Gas (IAPG) para el año 2024, la formación de Vaca Muerta cuenta con reservas entre 4,1 y 11,1 billones de metros cúbicos de gas natural técnicamente recuperable. Esto es equivalente a entre 144 y 393 billones de pies cúbicos, lo que subraya el potencial significativo de este recurso en el panorama energético de la región.
Para aprovechar estos recursos, el desarrollo de la infraestructura será crucial. Las conexiones de transporte entre los diferentes mercados son necesarias para facilitar las exportaciones y promover la integración energética entre los países del Cono Sur.
Si bien el futuro parece prometedor, queda pendiente la implementación de estrategias que permitan convertir el potencial de Vaca Muerta en un motor de desarrollo económico y mejora de la calidad de vida en la región, al tiempo que se aborda la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.