Vaca Muerta reporta 502 pozos sin producción y 36 fueron abandonados
Vaca Muerta, uno de los principales yacimientos no convencionales del país, presenta serios inconvenientes con la producción, registrando 502 pozos sin actividad. De estos, 36 han sido formalmente abandonados, lo que plantea dudas sobre la sostenibilidad del desarrollo hidrocarburífero en la región.

La formación de Vaca Muerta, ubicada en la provincia de Neuquén, ha sido el foco de atención en la producción de petróleo y gas en la Argentina. Sin embargo, un reciente informe ha puesto de manifiesto la existencia de 502 pozos que ya no producen hidrocarburos, sobre un total de 3.337 perforaciones realizadas desde 2010 hasta julio de 2026. De esta cifra, 36 pozos han sido oficialmente abandonados, lo que indicaría una creciente dificultad en el sostenimiento de la producción en este importante yacimiento.
La situación es preocupante, ya que de los 502 pozos sin producción, 274 están considerados como operativos pero no están generando hidrocarburos, y se estima que pueden caer en el proceso de abandono. A su vez, 192 pozos se encuentran catalogados como inactivos debido a fallas técnicas, problemas comerciales o la necesidad de conexión con plantas de tratamiento. Estos datos resaltan la fragilidad de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta, en particular en un contexto donde se ha invertido considerablemente en tecnología y desarrollo.
El primer pozo en el yacimiento se perforó en 2010, pero el verdadero impulso en las actividades de exploración comenzó en 2016, gracias a la implementación de tecnologías de fracturación horizontal. Desde entonces, la longitud promedio de los pozos ha aumentado considerablemente, con algunos alcanzando más de 8.000 metros. Esto ha permitido una mayor eficiencia en la producción, pero los problemas de abandono y falta de producción sugieren que la curva de aprendizaje no ha logrado superar los desafíos existentes en la industria.
Hasta fines de julio de este año, 2.835 pozos se encontraban activos, produciendo principalmente petróleo y gas. De estos, 2.191 están enfocados en petróleo y 643 en gas natural. Esta información subraya que, a pesar de la importancia de Vaca Muerta en la producción nacional, la gran cantidad de pozos inactivos y abandonados podría afectar la sostenibilidad a largo plazo y la capacidad de la Argentina de depender de sus recursos hidrocarburíferos.