Vaca Muerta y minería aportan divisas, pero el empleo no mejora
El Gobierno de Javier Milei enfrenta una presión dual en el contexto de un Presupuesto en construcción y la campaña electoral, ya que las divisas generadas por Vaca Muerta y la minería no se reflejan en el empleo ni en el consumo. Esto genera preocupación ante un mercado laboral en crisis y un consumo estancado que impacta en las economías familiares.
El Gobierno de Javier Milei se encuentra ante un complejo panorama económico a medida que se discute el Presupuesto en el Congreso y se inicia la campaña electoral. Uno de los grandes desafíos que enfrenta es cómo presentar las proyecciones del proyecto presupuestario, dado que, a pesar de las importantes divisas que generan sectores como Vaca Muerta y la minería, estos no se traducen en mejoras significativas para la población en el ámbito laboral y del consumo.
Pablo Salinas, politólogo, destacó que, aunque estos sectores están en la génesis de la entrada de dólares a la economía nacional, la creación de empleo no se ha acelerado. Particularmente, se han creado puestos de trabajo especializados que requieren mano de obra calificada, pero esto no se ha extendido al comercio, los servicios o a los hogares. De esta forma, la llamada "economía del día a día" se mantiene bajo una presión constante, caracterizada por la pérdida de poder adquisitivo y el incremento de la deuda familiar.
La situación es palpable en los resultados de empresas y comercios, con un aumento de los cierres de locales y la preocupación por la insuficiencia de ingresos para alcanzar fin de mes. Este deterioro en el consumo se vuelve evidente en actividades como el teatro y la gastronomía, indicadas por Salinas como reflejos de un movimiento que dista mucho de otros tiempos más prósperos. La situación se complica aún más dado que el endeudamiento familiar continúa siendo un tema urgente que el Congreso deberá abordar.
El debate sobre el empleo también tiene un matiz importante. La reducción del trabajo formal y el crecimiento de modalidades laborales informales son motivo de preocupación, especialmente en el marco de la recaudación vinculada al monotributo. El aumento en la cantidad de inscriptos podría ocultar una realidad de mayor informalidad en el mercado laboral, lo que contribuye a una dinámica compleja en la que el trabajo formal se reduce y la calidad del mismo se encuentra comprometida.
Finalmente, Javier Milei y su equipo han argumento que el movimiento en ciertas avenidas de Buenos Aires contradice la percepción de que la gente no puede llevar adelante sus gastos mensuales. Sin embargo, expertos sugieren que esta visión puede no reflejar la realidad cotidiana de muchos ciudadanos que enfrentan economías estancadas y realidades laborales inciertas.
Así, el desafío del Gobierno no solo radica en presentar cifras a favor de su gestión, sino en entender y abordar las verdaderas necesidades del electorado, que a menudo no se ven reflejadas en los números macroeconómicos.