Valentín Yankelevich: carrera automovilística y homenaje a su madre
Valentín Yankelevich, hijo de Romina Yan, se destaca en el automovilismo a sus 23 años, con un notable desempeño en el TC2000. En su trayectoria, no solo ha enfrentado desafíos deportivos, sino que ha mantenido viva la memoria de su madre, fallecida cuando él era un niño.

Valentín Yankelevich, reconocido en el ámbito automovilístico argentino, ha cobrado relevancia nacional en los últimos días luego de compartir una conmovedora confesión sobre su vida familiar. A sus 23 años, el hijo de la actriz Romina Yan y nieto de los productores Cris Morena y Gustavo Yankelevich se ha comprometido con una carrera que comenzó desde muy pequeño, cuando recibió un cuatriciclo de su abuelo, lo que despertó su pasión por la velocidad.
Antes de dedicarse plenamente al automovilismo, Valentín optó por estudiar Economía, pero dejó esa senda para perseguir su verdadero sueño. Su retorno a las pistas fue impulsado por el apoyo de su abuelo, quien le ofreció el respaldo necesario para iniciarse en el karting. En julio de 2023, debutó oficialmente en el automovilismo profesional como parte del equipo Toyota Gazoo Racing Argentina en la categoría TC2000.
Recientemente, Valentín logró un tercer puesto en el prometedor circuito callejero del Parque de la Ciudad de Buenos Aires, un destacado inicio en su primera temporada oficial. Este joven piloto ha sabido abrirse camino en un deporte tradicionalmente dominado por figuras consagradas, mostrando así su talento y determinación.
La historia de Valentín está marcada por la presencia de su madre, quien falleció en 2010, cuando él apenas tenía siete años. En honor a su memoria, ha adoptado el número 5 en sus autos de competición, haciendo referencia al día de septiembre en que nació Romina. Esta elección refleja el profundo vínculo que mantiene con su madre, quien dejó un legado significativo en la televisión argentina y en la vida de su hijo.
Además, a sus 18 años, Valentín tomó la decisión de cambiar su apellido para llevar el de su madre, buscando así rendirle homenaje y mantener vivo su recuerdo. Esta fuerte conexión familiar se ha manifestado también en su relación con su abuelo, quien ha jugado un papel crucial en su vida, tanto en el automovilismo como en su vida personal, especialmente tras la pérdida de Romina.
Valentín Yankelevich continúa construyendo su carrera en el automovilismo, enfrentando cada desafío con la mente puesta en sus metas y en el recuerdo de su madre, reflejando un compromiso admirable con su trayectoria profesional y su historia familiar.