Valentín Yankelevich celebra su primera victoria en el TC2000 con el apoyo de Cris Morena
Valentín Yankelevich alcanzó su primera victoria en el TC2000 a los 23 años, un logro celebrado por su abuela Cris Morena a través de redes sociales. El triunfo tuvo un significado profundo, dedicado a la memoria de su madre, Romina Yan, fallecida en 2010.

Valentín Yankelevich, piloto de apenas 23 años, festejó su primera victoria en el TC2000 el pasado domingo, un evento significativo en su incipiente carrera automovilística. La carrera se llevó a cabo en el autódromo Parque Ciudad de General Roca, en la provincia de Río Negro, donde Valentín corrió al volante de un Toyota Corolla Cross GR-S, del equipo Toyota Gazoo Racing. Esta victoria es un hito importante en su trayectoria, ya que se trata de su primera temporada en la categoría, alcanzando el triunfo en su décima participación.
Este sólido desempeño no pasó desapercibido para su abuela Cris Morena, quien expresó su orgullo a través de Instagram. Conocida por su trabajo en producciones como Casi Ángeles y Chiquititas, Cris ha mantenido una conexión especial con sus nietos. En su mensaje, destacó la alegría que le genera ver a Valentín alcanzar sus sueños y lo alentó a seguir avanzando en su carrera: “Tu primera victoria en el TC2000 es apenas el comienzo de todo lo que viene”, escribió, generando una ola de buenos deseos entre sus seguidores en redes sociales.
La dedicatoria de Valentín a su madre, Romina Yan, fallecida en 2010, añade una capa emocional a esta victoria. Durante la carrera, el joven piloto sintió la presencia de su madre, a quien se dirigió con palabras de aliento antes y durante la competencia. “En la vuelta previa le hablé, le decía: ‘Por favor, vamos, es nuestro momento’”, recordó Valentín, compartiendo su conexión emocional con su madre durante un momento tan crucial de su vida.
La respuesta del público a este emotivo logro fue abrumadora, con más de 22,000 “me gusta” en el post de Cris y numerosos comentarios de seguidores y fanáticos del automovilismo. Muchos de ellos se emocionaron con la historia de Valentín y su vínculo familiar, destacando la dignidad y el esfuerzo del piloto en los momentos difíciles que él y su familia han enfrentado. Comentarios como “El hijo y nieto de todo un país, ¡felicidades!” resonaron en la comunidad, subrayando el apoyo que recibe tanto de su familia como del público.
Valentín Yankelevich, al recibir tal respaldo y reconocimiento, demuestra que su camino en el automovilismo no solo es un viaje profesional, sino también profundamente personal. Esta victoria inicial puede servir como un impulso significativo para el joven piloto, que ya ha dejado una huella emocional en sus fanáticos y seres queridos. Con su trayectoria en ascenso, el futuro parece prometedor para este talentoso corredor que combina su amor por el deporte con el recuerdo de su madre.