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Valentín Yankelevich revela la violencia sufrida en su infancia

Valentín Yankelevich, piloto de TC2000, habló públicamente sobre la violencia que sufrió de niño a manos de su padre. A sus 23 años, decidió compartir su historia además de reconocer el apoyo fundamental de su abuelo, Gustavo Yankelevich, en su lucha por superar ese pasado.

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Valentín Yankelevich revela la violencia sufrida en su infancia

Valentín Yankelevich, un joven piloto de TC2000, ha roto el silencio sobre la violencia que experimentó durante su infancia, sufriendo abuso físico y psicológico a manos de su padre, Darío Giordano. A más de diez años de la muerte de su madre, Romina Yan, Valentín decidió compartir su testimonio en una entrevista con Infobae, destacando la necesidad de generar conciencia sobre la violencia familiar y su proceso de sanación.

En su relato, Yankelevich reveló que desde los 9 o 10 años él y su hermano Franco vivieron en un entorno de constante agresión. Refirió que el tiempo en la escuela era su único respiro, ya que la violencia en casa incluía golpes, gritos y maltrato psicológico. Estos relatos representan un testimonio desgarrador de cómo las dinámicas de violencia no solo afectan físicamente, sino que también dejan profundas cicatrices emocionales.

Valentín subrayó el papel crucial que desempeñó su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, quien le brindó apoyo y lo impulsó a denunciar la situación de abuso. La figura de su abuelo emerge como un elemento clave en el proceso de recuperación de Valentín, quien recordó que cuando se atrevió a hablar, encontró a alguien que no solo lo escuchó, sino que también lo creyó y lo acompañó en el proceso de denuncia. Esto resalta la importancia de la escucha activa y el apoyo familiar en casos de abuso.

El joven decidió hablar tras haber mantenido su experiencia en secreto por temor a perjudicar a su hermana menor, Azul. Sin embargo, la mudanza de su hermana lo llevó a concluir que era el momento de liberar ese peso y contar su historia. Valentín enfatizó que el propósito de compartir su experiencia es inspirar a otros y hacerles saber que siempre habrá alguien dispuesto a escuchar. Su mensaje es claro: es fundamental que los adultos presten atención a lo que los niños tienen que decir.

A lo largo de su testimonio, Yankelevich hizo hincapié en la diferencia entre el dolor físico y el impacto duradero del daño psicológico. "El golpe físico tiene un dolor efímero. Pero lo que queda adentro es el maltrato psíquico y psicológico", advirtió, revelando el profundo efecto que la violencia familiar tiene en la psique de quienes la padecen.

Valentín, en su avance hacia la sanación, busca no solo un cambio personal, sino también un cambio social al abogar por que se escuche a los menores en situaciones de violencia. Su historia es un recordatorio potente de la necesidad de visibilizar y actuar frente a la violencia familiar, un problema que afecta a muchos, y que requiere una respuesta colectiva.

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