Vandalismo en la plaza Costa del Sol de barrio Río Grande genera indignación
Un acto de vandalismo ocurrido en la plaza Costa del Sol de barrio Río Grande ha provocado la indignación de los vecinos. Durante la madrugada del sábado, una camioneta dañó el césped del espacio verde, y la comunidad se unió para expresar su rechazo a este hecho.

El barrio Río Grande fue escenario de un episodio de vandalismo que ha generado una fuerte indignación entre sus habitantes. En la madrugada del sábado, aproximadamente a las 3:00, una camioneta ingresó a la plaza Costa del Sol, situada entre las calles Vitale y José Ingenieros, y a gran velocidad, realizó maniobras que resultaron en el destrozo del césped. Este ataque se tradujo en las huellas de neumáticos sobre el verde, lo que dejó a los vecinos consternados, ya que se trata de un espacio que han cuidado y mantenido colectivamente.
Acto seguido, los responsables de la Comisaría 41 y la Brigada de Investigaciones se presentaron en el lugar para llevar a cabo los peritajes pertinentes. La Policía está revisando las grabaciones de las cámaras de seguridad que podrían identificar al conductor del vehículo. Las imágenes y los testimonios de los vecinos han sido fundamentales para comprender la magnitud del daño y el sentimiento de frustración que ha provocado este acto en la comunidad.
Alberto "Beto" Delloro, presidente de la Comisión Vecinal del barrio, fue uno de los primeros en condenar el accionar del automovilista. En su declaración, Delloro expresó su incredulidad ante la situación y recordó que este no es un caso aislado, aludiendo a otros hechos de vandalismo que han afectado a la zona. Sin embargo, enfatizó que el ataque a la plaza, un espacio de valor sentimental para los vecinos, ha sido un golpe particularmente fuerte.
A pesar de que el sistema de aspersores de la plaza no presentó daños, la escena dejó en evidencia las preocupaciones del presidente vecinal sobre los peligros que conllevan tales actos, especialmente en un período donde muchas familias utilizan el espacio hasta altas horas de la noche. Delloro también mencionó el reciente incremento de basura y botellas de alcohol encontradas, apuntando a la necesidad de mayor control y seguridad en la plaza, que durante la pandemia fue objeto de un importante trabajo comunitario.
El hecho ha puesto de relieve, además, problemáticas persistentes en el barrio, como el ruido de motocicletas en la madrugada que perturban la tranquilidad vecinal. Delloro señala que estos son problemas que deben ser abordados con seriedad por las autoridades, quienes, según su percepción, están más enfocadas en otros sectores de la ciudad que en las necesidades del barrio Río Grande. Esta situación está generando cada vez mayor malestar entre los vecinos, que urgen la implementación de medidas para mejorar la seguridad y la calidad de vida en la zona.